Mes: octubre 2016

Presentación de ‘Juntos suspensivos’, de Alberto Hontoria Maceín

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El próximo sábado, 5 de noviembre, a las 12.30 horas, se presentará ‘Junto suspensivos’ en Casa del Libro (calle Alcalá), de Madrid. La nueva obra de Alberto Hontoria Maceín se interna en un territorio indefinido, en donde el microensayo y el aliento poético se entrecruzan para dar vida a un libro sobre el necesario entendimiento entre humanos. Un libro necesario para unos tiempos de solipsismo e insolidaridad.

La obra, que será presentada por la periodista Leticia G. Vilamea, es introducida por el propio autor con las siguientes palabras:

«Somos seres incompletos, irremediablemente dependientes, afortunadamente inconclusos. Somos animales gregarios, organismos sociales. Somos mamíferos que viven en colmenas o avisperos como insectos. Somos como hormigas: tenaces en grupo, endebles a solas. Somos medialunas que menguan en soledad y que crecen hasta llenarse en compañía.

Somos hijos. Somos hijas. Somos madres y padres. Abuelos y nietos. Somos amigos y amigas. Somos vecinos. Compañeros. Somos hermanos. Somos amantes. Somos amados. Somos novias y novios. Esposas y maridos. Somos una familia: el mundo entero.

Somos. En plural. Sin que a veces importe lo que se predique. Porque decirnos en plural ya es decir suficiente. Porque uno de los motivos fundamentales de la vida humana no es otro que la búsqueda incesante de la afinidad, la complicidad, la complementariedad, la alianza. Porque nuestra identidad se levanta sobre la base de las relaciones que mantenemos, de aquellos a quienes tenemos más cerca, de aquellos con quienes más circunstancias compartimos, de aquellos a quienes somos idénticos –valga la redundancia– o, al menos, más parecidos.

Sin embargo, atravesamos tiempos que nos empujan a convertirnos en misántropos, que nos invitan a disfrazarnos de ermitaños, que nos amenazan con enfermar de pura alergia al contacto. Tiempos que nos dicen que nos bastamos y sobramos nosotros mismos. Es la era del espejo. La era del culto al individuo.

La sombra de la desunión que se cierne sobre nosotros es alargada. Y los monstruos que nos acosan tienen nombre y cara: se llaman desconfianza, incomunicación, silencio, distancia. Para combatir estos peligros únicamente contamos con una solución: consolidar nuestros vínculos, apretar nuestros lazos. Solo estando juntos podremos obrar el milagro de hacer frente a una existencia cada vez más poblada de lejanías y vacíos. ¿Estaremos juntos?, ¿no lo estaremos? Juntos suspensivos…»

La trayectoria profesional de Alberto Hontoria Maceín (Madrid, 1987) no podría resultar más heterogénea. Ha transitado de la investigación académica al sector de la comunicación y la RSC, pasando por incursiones en el periodismo digital, para finalmente acabar en el mundo de la educación. La constante en este proceso de saltos disciplinares y cambios de registro siempre ha sido la escritura. Hontoria Maceín lleva escribiendo prácticamente desde que tiene uso de razón. Y eso mismo aspira a seguir haciendo. Debido a su interés por los textos fronterizos o de difícil catalogación, el autor ha trabajado sobre la base de distintos géneros literarios.

Tras la publicación de las novelas Disjecta Membra y Euforia Colectiva de la mano de Ediciones El Desvelo, Alberto Hontoria Maceín recupera el género breve que ya cultivó en El Sentido Disidente de la Fábula. En esta ocasión vuelve a hibridar cuento, ensayo y poesía para presentarnos Juntos Suspensivos, un texto tan subversivo como conmovedor.

Maria Botchkareva, la Juana de Arco rusa

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Maria Botchkareva es una figura trágica: servidumbre rural, dos matrimonios de maltrato y alcohol, ingreso en un gulag (siguiendo a su marido), abusos y violaciones… hasta que se incorpora a filas con un permiso especial del Zar durante la I Guerra Mundial. Allí gana muchas medallas por su heroísmo y sobre todo por rescatar heridos del ‘no man’s land’. Es muy popular. La llaman Yashka. Al estallar la Revolución se entrevista con Kerenski y forma los batallones de la muerte. Con los bolcheviques se enfrenta abiertamente porque quieren firmar la paz. Ella es condenada y empieza un calvario. Acaba siendo espía de Kornilov, general en jefe de los blancos, y acaba en el exilio… momentáneamente.

Nosotros hemos publicado las memorias de ‘Yashka’, la ‘Juana de Arco rusa’, quien fue la primera mujer en incorporarse a filas durante la I Guerra Mundial, con un permiso especial del Zar y crear, con otro permiso de Kerenski, tras el derrocamiento de la monarquía, el primer batallón femenino de la muerte. Su vida es un documento de la vida social de Rusia a caballo entre dos siglos, de las penurias de la mujer en aquel contexto, una historia militar con anécdotas y detalles de figuras relevantes, y un caso excepcional de irrupción de la mujer en áreas, como el ejército, en donde su presencia estaba vedada.

El libro lo tendremos a la venta el 7 de noviembre.

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Encuentro con los lectores de ‘Los benditos’, en la Biblioteca Central

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Pablo Díez
Pablo Díez

 

 

 

 

 

 

 

 

El próximo viernes, 28 de octubre, nuestro autor, Pablo Díez, se encontrará con los lectores de su obra ‘Los benditos’ en un acto que tendrá lugar a las siete y media de la tarde en la Biblioteca Central de Cantabria.

Para nosotros, y para Pablo, no ocurre todos los días obtener la reacción de los lectores, a los cuales siempre hay que agradecer el tiempo que le dedican a una obra. Así que estamos entre encantados y un punto nerviosos; y con ganas de hablar de ese apasionante momento en el que un mundo perece y otro asoma como fue el colonialismo español en la América del XVI, que es de lo que trata ‘Los benditos’.

El acto ha sido incluido dentro de la programación de estos meses de la Dirección General de Cultura de Cantabria para su Biblioteca Central de Cantabria. Meses atrás, ‘Los benditos’ ha pasado de mano en mano por los grupos de lectura de toda la región y ahora retorna todo ese trabajo al acto del viernes con una reunión de los integrantes de dichos grupos.

Estamos en la semana del Día de las Bibliotecas. ¡Qué mejor manera de celebrarlo que con la lectura!

‘¡Qué tirria! Los mejores y más odiosos cuentos clásicos’

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El próximo jueves, en la librería Estvdio de Santander (calle Burgos), se presenta, a las siete y media de la tarde, un proyecto que me es muy querido y en el que he participado por partida doble: diseñando la cubierta y adaptando el pensamiento de una docena de ilustradores participantes mediante la redacción de unos textos alusivos a cada obra.

Se trata del libro ‘¡Qué tirria! Los mejores y más odiosos cuentos clásicos’.

La propuesta, del editor de Milrazones, Jesús Ortiz, era irresistible: sencilla, original y un punto transgresora: ilustrar los cuentos que, por alguna razón, no despertaban todo el entusiasmo que los adultos esperaban concitar. A mí estas cosas me encantan.

Todos tenemos nuestras filias y fobias. Yo, por ejemplo, me llevo fatal con Peter Pan, y otro tanto, cada uno con sus referentes, la docena de ilustradores que han recreado otras tantas estampas clásicas de la mitología infantil: Los tres cerditos, Caperucita, Rapunzel…, así hasta doce. La relación de ilustradores, los auténticos protagonistas, es la siguiente:

Yolanda Mosquera, Marina EiroKike Ibáñez, Maria Beitia, Marcos Guardiola (Maguma), Mónica Jorquera, Paloma Corral, Fría Aguilar, Paz Tamburrini, Raquel Fernández , Yael Frankel y Pablo García.

Este reverso de los cuentos infantiles es el que me ha guiado a la hora de hacer un diseño de cubierta que he pretendido sencillo y básico. He jugado (el juicio en todo caso es de los lectores) con la luz y la oscuridad y también con esa otra parte de nosotros que es todo lo que leemos, todo lo que experimentamos, todo lo que nos gusta y todo lo que detestamos, un cóctel que nos acompaña siempre como una sombra. Pero quería dejar clara la tirria. ¿Cómo evidenciarla? Busqué a una niña que no fuera dócil y ahí la tenemos, de brazos cruzados ante los fantasmas que pueblan su niñez. Lo divertido y lo ‘tirrioso’, lo aceptable y lo criticable, el mundo de los adultos frente al de la infancia.

Dejé a un lado todo lo que suelo utilizar cuando hago mis propios libros: fotos y grabados, preferentemente; y también rehusé competir con los ilustradores, convirtiéndome en el número 13, porque uno puede ser atrevido en sueños, pero no es recomendable serlo durante la vigilia. Una difícil papeleta, con varias opciones, que finalmente se decantó por la opción deliberadamente ‘tenebrista’, pero no exenta de humor y un toque melancólico.

Tengo que hacer mención especialmente a la gran labor de la coordinadora editorial, y a quien se le ocurrió la idea del libro, Carmen Palomo, quien me ha guiado, con su experiencia y conocimiento, por este denso mundo, de apariencia ligera, que es el relato infantil. El tono, la voz, la precisión del detalle no hubieran sido posibles sin los comentarios sagaces de Carmen Palomo. Mis textos, que acompañan a las ilustraciones, son en cierto modo suyos.

Tampoco hubiera sido posible sin la guía de Jesús Ortiz, un editor que se está haciendo camino en el mundo del álbum ilustrado de una manera rápida y clara, y a quien desde aquí doy las gracias y deseo la mayor de las fortunas con este libro, los que le precedieron y, claro está, con los que vendrán después.

Y ahora os dejo con las palabras de la propia editorial que, mejor que yo, cuentan de qué va esta ‘¡Qué tirria’, que a mí me a hecho exclamar: ¡Qué estupendo!

De todos los cuentos que nos contaban de niños, seguro que algunos nos producían muchísima tirria, bien porque los cuentos tenían un contenido en moralina importante —hay que ser trabajador como la hormiga y el cerdito mayor, no divertido como la cigarra y los dos cerditos menores—, bien porque el protagonista nos resultara desagradable por cualquier otra razón. El caso es que había cuentos que no soportábamos.

Propusimos a 12 ilustradores que eligieran un cuento que a ellos les produjera verdadera tirria para que lo ilustraran. También les pedimos que nos explicaran qué les molestaba del cuento en cuestión. Con esa información le encargamos al periodista Javier Fernández Rubio unos textos brevísimos, que no interfirieran con la ilustración. El resultado es este libro, que contiene 12 láminas presentando 12 cuentos clásicos retratados desde un punto de vista insólito.

Como ya hicimos con el Calendario revolucionario laico y universal, ¡Qué tirria! es a la vez una antología de ilustradores infantiles hispanos contemporáneos que nos gustan especialmente. No están todos los que son, pero decididamente son todos los que están.

http://www.milrazon.es/Libros/que-tirria-los-mejores-y-mas-odiosos-cuentos-clasicos.aspx

Librerías donde se puede encontrar ‘Infinitos monos’

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No son todas en las que está, pero ‘Infinitos monos’, el poemario de José Manuel Gallardo sí que puede encontrarse en estas librerías:

El Corte Inglés

Diagonal (Barcelona)

Sorolla (Valencia)

Murcia

Goya (Madrid)

Castellana (Madrid)

Princesa (Madrid)

Pozuelo (Madrid)

Callao (Madrid)

Venta a distancia

Troa

Elkar

Abacus

Laie

Biblioteca de babel (Baleares)

El Llar del Llibre (Sabadell, Barcelona)

Ambra Llibres (Gandía, Valencia)

Argot (Castellón)

Diego Marín (Murcia)

Herso (Albacete)

La Montaña Mágica (Cartagena, Murcia)

Antonio Machado BB AA (Madrid)

Antonio Machado Fdo. VI (Madrid)

Café de la buena vida (Madrid)

Rafael Alberti (Madrid)

Cervantes y Compañía (Madrid)

La afición literaria (Vitoria)

Castroviejo (Logroño)

Erezo (Logroño)

Cervantes (Oviedo)

Estvdio (Santander)

Gil (Santander)

Vorágine (Santander)

Gómez (Pamplona)

Ojanguren (Oviedo)

Paradiso (Gijón)

Santos Ochoa (Logroño)

Agapea (Málaga y Palma de Mallorca)

Babel (Granada)

Entre Libros (Jaén)

Extravagante (Sevilla)

Lual Picasso (Almería)

Luque (Córdoba)

Nueva Gala (Granada)

Picasso (Granada)

Prometeo y Proteo (Málaga)

Casa Tomada (Sevilla)

Isla de Siltolá (Sevilla)

Juan de Mairena (Granada)

Libros Prohibidos (Úbeda, Jaén)

Lorca (Benalmádena, Málaga)

Tannhauser (Plasencia, Cáceres)

Teorema (Granada)

Letras Corsaria (Salamanca)

Librería A Pié de Pággina (Valladolid)

Hydria (Salamanca)

Pastor (León)

Margen (Valladolid)

Santos Ochoa (Salamanca)

 

Presentación de ‘Infinito monos’, en Madrid

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Si infinitos monos escribieran en infinitas máquinas de escribir tarde o temprano acabarían reproduciendo las obras completas de Shakespeare. El teorema de Borel-Cantelli es la premisa de la que parte José Manuel Gallardo para escribir poemas espléndidos bajo el título de ‘Infinitos monos’. El poemario estará disponible ya para los lectores el próximo lunes y será presentado en Madrid (Cervantes y Compañía, calle del Pez) el jueves, 13 de octubre, a las 20.00 horas.

Lo ‘infiernos’ de Asselineau, por Mauro Armiño

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La revista El Siglo de Europa nos acaba de dedicar, con la firma de Mauro Armiño, una recensión de nuestro libro ‘El infierno del bibliófilo/El infierno del musico’, de Charles Asselineau. Ambas nouvelle son dos retratos fantásticos de las obsesiones con el toque, entre realista y fantasmagórico de una figura más conocida por ser amigo íntimo y biógrafo de Baudelaire, pero que merece un reconocimiento propio que le saque del olvido.

«Contemporáneo de Flaubert, e íntimo amigo y primer biógrafo de Baudelaire, Charles Asselineau (1820-1874) fue un escritor desde luego menor, pero no carente de interés: El Desvelo publica dos infiernos: El infierno del bibliófilo y El infierno del músico (traducción de Guillermo López Gallego); en el primero, hay cierto sentido diabólico en acompañar al lector por las angustias del protagonista, un bibliófilo cuya persecución del libro raro termina en catástrofe, aunque el diablo sólo en sueños le obligue a vender toda su biblioteca. El Infierno del músico también tiene un antiguo superhombre que termina convirtiéndose en cartón piedra, y que ya insinúa la violencia de una obra mayor de Flaubert, como es La tentación de san Antonio.»

Mauro Armiño

 

 

http://www.elsiglodeuropa.es/

‘La caja verde de Duchamp’, según Rafael Calero

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http://kaosenlared.net/la-caja-abierta-de-duchamp/

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