Mes: mayo 2020

Los monstruos, la desgracia y el horror en los relatos de un Flaubert de 15 años

Bibliomanía y otros relatos de juventud, de Flaubert.

Gustave Flaubert está considerado uno de los mejores novelistas occidentales y es conocido principalmente por su primera novela publicada, ‘Madame Bovary’, y por su escrupulosa devoción a su arte y su estilo, cuyo mejor ejemplo fue su interminable búsqueda de ‘le mot juste’ (‘la palabra exacta’). Pero no todo empezó en Bovary. empezó mucho antes, cuando un Flaubert con 15 años ya escribía relatos de extensión media en donde los sueños, el melodrama y la injusticia social desbordaban su imaginación.

Flaubert.

‘Bibliomanía’ es la historia truculenta de un librero de Barcelona que, obsesionado por los libros, no duda en llegar hasta el crimen. ‘Un perfume para oler’ o ‘Los acróbatas’ es un cuento de saltimbanquis en el que una mujer fea y buena es despreciada a causa de su fealdad y acaba arrojándose al Sena: el cadáver está minuciosamente descrito con términos científicos. Es una historia de desgracia inmerecida que el autor expone como protesta contra el orden establecido. ‘Sueño infernal’, cuento fantástico situado en el mundo de los demonios, trata de la historia de un hombre que no tiene alma. ‘Quidquid volueris’ presenta a un ser hijo de una mujer y un mono al que la desesperación conduce al crimen.

Baile de máscaras.

El libro se encuadra en la colección de nouvelle Postcards. La portada de ‘Bibliomanía’ fue realizada por Sara Huete y la traducción de la obra corrió a cargo de Ana Isabel Fernández Rubio.

Los Años de Plomo en el País Vasco, por Kepa Murua

Kepa Murua, por @ardiluzu

Escribir era extraño cuando la violencia lo contaminaba todo. Las noches eran largas, el ruido de las sirenas de la policía era ensordecedor. Se vivían como normales las batallas campales y los heridos y asesinatos parecían que no tenían nombre, sino que pertenecían a una estadística que se leía sin más.
Vivíamos en el infierno, pero no lo sabíamos. Respirábamos para dentro y solo escuchábamos los gritos cuando ya no había remedio. Y luego, como un armisticio tácito, llegaba un silencio que lo envolvía todo, incluso la escritura, que te hacía cuestionarte para qué escribir si nadie podía escuchar más allá de unos pocos metros.
Sin embargo, era necesario hacerlo para que no nos acallara ese mismo silencio que nos tapaba los ojos y nos paralizaba el corazón.
Fueron años de sospecha, de incomprensión, de bandos con nombres y apellidos, de fronteras entre identidades colectivas, y sin una personalidad individual que se abriera al mundo. Las palabras parecían contaminadas, las frases iban entrecomilladas, la memoria se perdía en la noche de los tiempos.
Para un poeta como yo que nació en una familia vasca, escribir era toda una declaración de intenciones. Te preguntaban por qué lo hacías. Y fue duro porque en medio de una subsistencia radical donde debías tener los ojos abiertos, tenías que explicar lo que hacías mientras intentabas explicar mediante la literatura lo que sucedía. Fue duro porque los ciudadanos tenían miedo y no se atrevían a decir en público lo que pensaban en privado. Fue duro porque nos sentíamos aislados por una sociedad que miraba a otro lado y porque sentíamos el desprecio de unas instituciones que nos ninguneaban cuando hablábamos de la necesidad de articular palabras como “paz”, “convivencia” y algunas más que defendíamos como “amor” y “vida” ante tanto desánimo que se colaba, sin poder evitarlo, en nuestra escritura.
En mi caso, creo que me salvaron las palabras. Yo podría haber sido uno más; sin embargo, la educación que tuve y la lectura de libros, e incluso, la soledad, modelaron mi rechazo a la violencia “venga de donde venga”, tal como se decía en aquellos años y que ahora soy incapaz de olvidar. Esos días grises, con sabor a plomo, me llevaron a escribir con una mirada diferente.
Había que enfrentarse a una mayoría que no era tan silenciosa como se cree. Pero mereció la pena. Ahora cuando escucho a algunos que no estuvieron, digamos que a la altura de las circunstancias, me da un poco de vergüenza ajena; sin embargo, como pienso que la vida es bella, no seré yo el que acuse a quien no deba, sino el que siga escribiendo porque, pese a la incomprensión, pese a la soledad, merece la pena hacerlo si hay algo con lo que no se esté de acuerdo y se piense, por último, que se ha de escribir algún día.

La carretera de la costa.

¿Se puede dedicar un poema a una rata?

No sólo se puede hacer, sino que el resultado es un gran poema de Robert Nye, recogido en su Poesía Selecta, prologada y traducida por Imano Gómez Martín, quien se revela como un consumado recitador.

Kilito habla todas las lenguas

Hablo todas las lenguas, pero en árabe.

El título ‘Hablo todas las lenguas pero en árabe’, de Abdelfattah Kilito, está tomado de Kafka que, en su Diario, cita una frase pronunciada por una artista de Praga: ”Mire usted, yo hablo todas las lenguas, pero en yiddish”, para mostrar que no podemos liberarnos, al menos oralmente, de nuestra lengua materna, familiar. Pero también para acercarnos a la magia del traductor que hace posible que, como lectores, podamos leer cualquier obra en cualquier idioma escrita. Asimismo, es una gran expresión que hace pensar sobre la relación que hay entre el ‘yo’ y el ‘otro’.

Abdelfattah Kilito (Rabat, 1945) es una de las voces más importantes y originales del panorama literario e intelectual marroquí. Profesor de Lengua y Literatura francesas en la Universidad Mohamed V de Rabat, ha dado clases también como profesor invitado en importantes universidades como la Sorbona, Princeton, Harvard o El Colegio de Francia entre otras. En 1989 obtuvo el Grand Prix du Maroc y en 1996 el Prix du Rayonnement de la langue française otorgado por la Academia francesa. Cinco de sus libros han sido traducidos al español.

‘Hablo todas las lenguas, pero en árabe’ es una recopilación de artículos, conferencias y notas de lectura, en donde el autor reflexiona y analiza las relaciones tanto en la vida cotidiana como en literatura entre el o los árabes dialectales, el árabe clásico y las lenguas extranjeras, todo con una profunda erudición y un cierto toque de humor que le confiere un sabor especial a la obra. Dividida en tres secciones, el libro recorre los problemas a los que se han enfrentado las letras árabes desde la edad clásica, y que versan esencialmente sobre la dualidad identidad/alteridad.

Mucho mejor que nosotros, Miguel Ángel Moreta-Lara, amigo personal y profundo conocedor de la obra de Kilito, nos habla de este libro:

https://revistaelobservador.com/opinion/89-el-lector-vago/15182-kilito-el-ultimo-morisco

«Todo debe ser reinventado»: ‘La zozobra de la lengua’, antología poética de Luca

Desmontar, romper, desbrozar, desunir, perforar, negar lo estable, rechazar el espejismo de las formas cerradas, atentar contra el fantasma de la representación, reventar los códigos de autoridad. En definitiva: entrar en el laberinto. A esta lógica responde la aventura humana que ocupa la obra de Gherasim Luca, del que solo se habían publicado hasta ahora un par de libros. Se reúnen por primera vez en español el compendio más amplio del conjunto de su obra en ‘La zozobra de la lengua’. Incluye un amplio estudio introductorio de Vicente Gutiérrez Escudero. «Todo debe ser reinventado», escribió en uno de sus principales libros. En estas cuatro palabras está resumida toda su visión poética.

Gherasim Luca, en París.

La poesía completa de #gherasimluca nos supuso un trabajo ímprobo con cuatro traductores y un editor literario, #vicentegutierrezescudero. El resultado es #lazozobradelalengua, la mejor edición trilingüe de la poesía de este renovador literario de vida trágica. Las traducciones fueron obra de Catalina Iliescu, Eugenio Castro, Jesús García Rodríguez y el propio Vicente Gutiérrez Escudero, quien se encargó también del amplio estudio introductorio que es sin duda el más completo existente en español.  #libros #bookstore #books #books #bookstagram #bookstagram #reading #bookworm #writers #poetry #poems #escritores #escritor #poemas #writer #fnac #casadellibro #publisher #poem #bookworld #lecturas #poesia #words #libreria #biography #poema

Poema visual incluido en la antología.

Poeta rumano. Luca era hijo de un sastre judío y hablaba yídish, rumano, alemán y francés. Desde 1938, empezó a viajar frecuentemente a París y allí se introdujo en el surrealismo. La Segunda Guerra Mundial y el antisemitismo de las autoridades rumanas lo llevaron al exilio. Durante la etapa precomunista en Rumanía fundó un grupo de artistas surrealistas con Gellu Naum, Paul Păun, Virgil Teodorescu y Dolfi Trost. Publicó principalmente en francés y fue el inventor de la cubomanía y otras técnicas surrealistas. En 1952, dejó definitivamente Rumanía por Francia, pasando por Israel. Acabó con su vida en París arrojándose al Sena.

¿Sueñan los androides con tarifas eléctricas?

¿Sueñan los androides con tarifas eléctricas?

Tras un título que homenajea a Philip K. Dick, hay un libro que recoge publicaciones en prensa de uno de los mejores articulistas del país. Irónico, crítico con la realidad circundante y todo él un dechado de conocimiento que transmite como quien no quiere la cosa, Jesús Ortiz Pérez del Molino, también editor (Milrazones), también traductor (‘Sexo y cohetes‘, de John Carter, entre otros), firma un libro que es una invitación a pensar continuamente lo que nos ocurre. ‘¿Sueñan los androides con tarifas eléctricas?’ es de este modo una selección de artículos que reúne reflexiones sobre la actualidad más fresca disfrazadas de miradas al pasado distante, en los que el humorismo y la emotividad propician una lectura ligera que, sin embargo, hace pensar. El sexo oral tiene más fuerza que el escrito, se afirma con toda la razón en el prólogo. Pero aunque haya de conformarse con el escrito, el lector resultará excitado por unas exposiciones que respetan escrupulosamente lo que debiera ser el juramento hipocrático de todo autor: lo primero, no aburrir. Con prólogo de Rafael Pérez Llano, el libro recoge artículos publicados en diversos medios pero principalmente en eldiarioescan.es

La ‘Darkhouse’ de Jack Parsons: abstenerse gente corriente

Sexo y cohetes

En los anuncios que puso en el periódico local Jack especificaba que solo podían solicitar habitación los bohemios, artistas, músicos, ateos, anarquistas u otros tipos exóticos: cualquier persona corriente sería rechazada sin contemplaciones. Este anuncio, no hace falta decirlo, causó mucho revuelo en Pasadena cuando se publicó…

Había una buena selección de inquilinos elegidos uno a uno, todos ellos unos personajes. Unos pocos ejemplos: la vidente profesional que siempre usaba vestidos adecuados y decoraba su apartamento con símbolos y artefactos de sabiduría secreta; una señora, que había dejado bastante atrás la mediana edad pero todavía era llamativamente hermosa, que aseguraba haber sido en varias ocasiones la querida de la mitad de los hombres famosos de Francia; un hombre que había sido un organista muy conocido en la mayor parte de los cines de la época del mudo.

La biblioteca de Jack (una gran habitación con paneles de madera y un sofá de cuero cómodo con un par de sillas también de cuero) estaba llena de libros casi exclusivamente dedicados a lo oculto, y a las obras publicadas de Aleister Crowley. Había un gran retrato de Crowley cariñosamente dedicado a Jack dominando la habitación. También tenía una correspondencia voluminosa con Crowley en la biblioteca, parte de la cual me enseñó…

Recuerdo particularmente una carta de Crowley que le animaba y alababa el gran trabajo que estaba haciendo en América; también le agradecía simplemente su última donación, y le confiaba que necesitaría más enseguida. Jack admitía que era una de las principales fuentes de dinero de Crowley en América.

‘Seco y cohetes. El mundo oculto de Jack Parsons’, de John Carter. Traducción de Jesús Ortiz Pérez del Molino. Prólogo de Roberto Anton Wilson.

‘Canto’, poema de Robert Nye recitado por su traductor Imanol Gómez

Imanol Gómez Martín lee a Robert Nye.

CANTO

Se dice que el ruiseñor mejora su canto
Añadiendo nuevas notas cada año,
Corrigiendo aquellos fragmentos que estima erróneos
Hasta que el conjunto es simple y sincero.

Pero dicen otros que ese pájaro canta desde el corazón
Y no necesita ni añadir ni cambiar una nota,
Porque está inspirado desde el comienzo
Para saber la tonada que debe cantar.

Yo digo que no importa quien tenga razón
En tanto que el pájaro cuente su verdad,
Al igual que tú no necesitas entender la noche
Para que tu corazón cante como un ruiseñor. 

Manual para embaucadores (o para aquellos que pretendan serlo)

Manual para embaucadores

«Al fin y al cabo, una bofetada solo es un desesperado intento de acercarse al otro».

«Nadie es tan tonto como para que después de tres días no logres convencerlo de que es un genio».

«El mundo desea ser engañado. Y se pondrá seriamente furioso si no lo haces». 

¿Quién fue Walter Serner? Esa fue una de las preguntas que durante tiempo se hizo el mundo cultural alemán. Serner fue uno de los cabecillas del movimiento Dadá en Zúrich, allí escribió su Manifiesto Dadá (que según las malas lenguas luego Tristan Tzara le robaría), manifiesto publicado en 1919 y que causaría un gran revuelo en las esferas intelectuales del momento por su carácter turbulento, cínico e incomprensible por momentos. En 1927 aparecería la segunda parte bajo el título Manual para embaucadores (o para aquellos que pretendan serlo) compuesto por 591 reglas de comportamiento para delincuentes y estafadores. Y ?basta leer unos pocos preceptos para entenderlo así? para el resto de hombres. Por la época de la publicación del Manual, la censura conservadora en Alemania empezó a ejercer cada vez más presión con el fin de prohibir los textos de Serner, por considerarlos ?un peligro para la moral pública? y a su autor un ?proxeneta judío?. Serner, cuyos libros se encontraban desde 1933 en la larga lista de obras ?vergonzosas e indecentes? del gobierno nazi, vivió en el gueto de Praga hasta 1942. El primero de agosto de ese año, Walter Serner y su esposa fueron deportados al campo de concentración de Theresienstadt. Allí fueron exterminados en una cámara de gas.

Su obra, ‘Manual de embaucadores (o para aquellos que pretendan serlo) fue traducida por Luisa Gutiérrez Ruiz e ilustrada la cubierta por Carmen Quijano. Es un libro singular: después de 50 páginas al más puro estilo Dadá le siguen 600 aforismos subversivos. Sorprendente, desvergonzado y divertido.

Del ‘coeficiente policial’ a la ‘caballerosidad’ de Cela

Rojo perla, de Jesús Pardo

Recuperamos esta entrevista a #jesuspardo que La cueva del erizo le hizo hace seis años con motivo de la presentación de #rojoperla en la Feria de Madrid. Jesús era una fuente inagotable de anécdotas y las relataba sin pelos en la lengua. Del ‘coeficiente policial’ al peculiar sentido de las relaciones con señ

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