Mes: enero 2023

Puntos de venta de ‘La mecedora de Beckett’, de Fernando Abascal

El libro de Fernando Abascal sobre el pensamiento y la obra del dramaturgo francoirlandés Samuel Beckett ha tenido una gran acogida. A continuación os dejamos puntos de venta de ‘La mecedora de Beckett’, tanto físicos como online. Es un listado, como todo en esta vida, provisional.

El Corte Inglés, FNAC, Casa del Libro, Amazon, Elkar, La Central, Laie, Santos Ochoa, Oriental (Madrid), Antígona (Zaragoza), Agapea Factory (Palma de Mallorca y Málaga), Biblioteca de Babel-Caixaforum (Palma de Mallorca), Calders (Barcelona), Cent Vides (Molins de Rei), La Llar del Llibre Centre (Sabadell), Puvill (Barcelona), Follas Novas (Santiago de Compostela), Antonio Machado (Salesas y BBAA, Madrid), El Aleph (Madrid), Enclave de Libros (Madrid), Girasol (Algete), Marcial Pons (Madrid), Pasajes (Madrid), Sin Tarima-Antón Martín (Madrid), Visor (Madrid), Anais (Castro Urdiales), Campillo (Torrelavega), Cervantes (Oviedo), Vorágine (Santander), El Corte Inglés (Santander), Gil (Santander), Sancho Panza (Cabezón de la Sal), Taiga (Torrelavega), Unquera (Unquera), Ambra (Gandía), París Valencia 1 (Valencia), Popular (Albacete), Babel-Gran Capitán (Granada), Luces (Málaga), Rayuela (Málaga), La Latina (Salamanca), Saltes (Huelva), Letras Corsarias (Salamanca), Margen (Valladolid), Tanco (Ourense), Versus (Lugo).

A todos ellos, gracias.

Estrenamos 2023 con ‘La mecedora de Beckett. Enunciados de lo indecible’, de Fernando Abascal

La mecedora de Beckett‘, de Fernando Abascal.

La decimotercera entrega de los Textos Insólitos aborda desde todas las perspectivas la incomensurable figura de Beckett. ‘La mecedora de Beckett. Enunciados de lo indecible’, de Fernando Abascal, es el resultado de una amplia reflexión de los principios nucleares de la obra del escritor irlandés, algo que el autor aborda y transmite con talante divulgativo, intentando penetrar en lo indecible, intentado convertir en fallido el aparente hermetismo de la obra y del lenguaje.

La obra saldrá al mercado en toda España el 30 de enero al precio de 12 euros, aunque ya puede reservarse tanto en la librería habitual como en los canales de venta online.

Samuel Beckett estrenó en 1981 Rockaby, uno de sus monólogos para mujeres más intensos. En este drama, una envejecida mujer permanece sentada en una mecedora, un recurso reiterado en sus obras y de fértil simbolismo -senectud, sosiego, paso del tiempo, sueño, ritmo, latido…- Pongamos que es el mismo Beckett quien se balancea en su mecedora y quien, desde dentro y desde fuera de sí mismo, en una dislocada alteridad y cuestionando el sistema de representación del lenguaje, nos habla de la imposibilidad de toda tentativa de comunicación verbal, de lo fallido de nuestras percepciones y de la defunción de la esperanza, toda una poética del silencio y de ese credo estético del fracasa mejor que enunció en su obra Rumbo a peor (1983).

Este volumen no es un ensayo académico, ni lo pretende. El autor tiene el suficiente pudor para manifestar que nada sustancial sabría añadir a lo mucho dicho y escrito, todo un diluvio crítico, sobre la obra del irrepetible autor irlandés, un creador de perenne vitalidad que supo descolonizar el lenguaje, devolver a las palabras su pureza germinal a la vez que su desolador silencio, y mostrarnos, desde una turbadora perplejidad, incluso mediante una lengua ajena, la incomunicabilidad trágica, no exenta de ternura, humor y parodia, del ser humano.

Samuel Beckett, en 1977

Más bien, este libro insólito es el resultado de una lectura muy personal y tal vez algo impertinente y redundante, sin notas a pie de página y conscientemente huérfana de bibliografía, de la obra de Beckett y de la resonancia que en mí generan su escritura y su pensamiento. Una escritura de la penuria, como el autor la definió, caracterizada por un estilo que renuncia a las posibilidades retóricas que le ofrece el lenguaje, adelgazado este hasta el silencio. Y es que Beckett exploró como nadie lo había hecho antes la grieta que separa la vida del lenguaje que la nombra o pretende explicarla. Lenguaje como simulacro incapaz de trinchar la realidad, de pensar el mundo; literatura como desvanecimiento; habla como reiterativo balbuceo o cháchara que sostiene a los personajes de sus obras: lisiados, mendigos, vagabundos, tarados… entes sin función simbólica que no pretenden otra cosa que dejar de significar, que se limitan a esperar en unos espacios informes, sin identidad, una tierra de nadie donde todo es innombrable, salvo el tiempo. Nothing to tell y, sin embargo…

Ese es, en definitiva, el propósito de Fernando Abascal: abrir una conversación para distraer la espera entre tres interlocutores: Samuel Beckett, el lector y el autor, sobre algunos conceptos nucleares en su obra: el lenguaje, el silencio, el tiempo, el espacio, los personajes, las cosas. Hechizados por la nada, acunados por el vaivén de la mecedora, sabiendo de la imposibilidad de entender y reflejar estética y ontológicamente el mundo a través del lenguaje; descreyendo de las mismas palabras; a pesar de todo, de nada y de la nada, incluso del mismo silencio, Fernando Abascal osa enunciar lo indecible.

FERNANDO ABASCAL: Catedrático de Instituto y profesor en el Centro Asociado de la UNED en Cantabria, también ha impartido clases y cursos de literatura en la Universidad de Cantabria y en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo. Es autor de numerosos artículos y estudios sobre temas literarios, así como de los libros de poemas:  De palabra, La memoria del cuerpo, Manual para cruzar el mar, Los poemas ásperos y Torre Hölderlin.

Fernando Abascal.
Fernando Abascal.

FERNANDO ABASCAL: Catedrático de Instituto y profesor en el Centro Asociado de la UNED en Cantabria, también ha impartido clases y cursos de literatura en la Universidad de Cantabria y en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo. Es autor de numerosos artículos y estudios sobre temas literarios, así como de los libros de poemas:  De palabra, La memoria del cuerpo, Manual para cruzar el mar, Los poemas ásperos y Torre Hölderlin.

Duchamp puso final a la historia del arte: ‘La caja verde de Duchamp’, de Antonio Orihuela

Hubo un momento, excesivo, homérico, como los que le eran propio a Duchamp, en que el artista declaró que con él la Historia del Arte había acabado, nada más había que decir. Así que Duchamp se retiró y dedicó el resto de su vida a jugar el ajedrez, cuyas posibilidades infinitivas, al parecer, superaban a las de la pintura, la escultura y el ready-made. Por detrás de Duchamp, obviamente el arte siguió produciendo bellas y sugerentes creaciones, pero la idea de un autor que cierra la habitación de la creación y todo queda tras de sí es fascinante. De ello va el libro de Antonio Orihuela, ‘La caja verde de Duchamp’, y del arte anterior y su simbolismo, hasta la llegada de Duchamp y el final del ajedrez.

En 1912, Marcel Duchamp ideó La Caja Verde, un receptáculo donde guardaba pequeños trozos de papel con las ideas que ocasionalmente le asaltaban; resortes destinados a activar la mente y que son propiedad de todos y están por todas partes, para quien los sabe ver e interpretar, encarnados en ruidos secretos, pinturas, poemas o en cualquier montón de basura juntada al azar, porque el pensamiento creador no se agota en el objeto sino que se prolonga más allá del lenguaje como arqueología del sentimiento, como teatro de la memoria y escenas de la mente. Antes de llegar a Duchamp, Orihuela se remonta por la historia de las imágenes y diserta sobre Masaccio, Caravaggio, las cámaras de objetos de coleccionista y otros muchos hitos de la Historia del Arte y sus fascinantes protagonistas.

Kilito conquista el Premio Rey Faisal de lengua y literatura árabes

Abdelfattah Kilito, Premio Faisal de Lengua y Literatura Árabe 2023, ha publicado con nosotros dos obras (‘Hablo todas las lenguas pero en árabe’ y ‘El que buscamos vive al lado’) y tenemos en ciernes una tercera. La gran artífice, traductora, e introductora de la obra de Kilito en España ha sido y es Marta Cerezales Laforet. A ella y a Miguel A. Moreta-Lara, quien prologó ‘El que buscamos vive al lado’, y al igual que Marta es amigo personales de Kilito, debemos hacer mención especial en este día.

‘Hablo todas las lenguas pero en árabe’ es una recopilación de artículos, conferencias y notas de lectura, en donde el autor reflexiona y analiza las relaciones tanto en la vida cotidiana como en literatura entre el o los árabes dialectales, el árabe clásico y las lenguas extranjeras, todo con una profunda erudición y un cierto toque de humor que les confiere un sabor especial. El título está tomado de Kafka que, en su Diario, cita una frase pronunciada por una artista de Praga: ”Mire usted, yo hablo todas las lenguas, pero en yiddish”, para mostrar que no podemos liberarnos, al menos oralmente, de nuestra lengua materna, familiar.

‘Las mil y una noches’, pero también la ‘Odisea’ y ‘Jacques el Fatalista’, entre otras obras clásicas, dan pie a Kilito a explorar nuevos vericuetos de las historias que cada noche narra Sherezade. Entre el ensayo y la narrativa, estos diez cuentos que llevan por título genérico ‘El que buscamos vive al lado’ son un aporte al magma torrencial de ‘Las mil y una noches’. Por sus páginas deambulan, junto a Sherezade y Simbad, pero también Ulises, Borges, Jacques el Fatalista, Tristam Shandy y Gilgamesh.

Premio Faisal

El escritor y crítico marroquí Abdelfattah Kilito acaba de recibir el Premio Rey Faisal de Lengua y Literatura Árabe (edición 2023) por su obra «Narrativa árabe antigua y teorías modernas». El Premio Faisal se otorgó por primera vez en 1979. Desde entonces, 282 investigadores y científicos de 44 países lo han ganado, incluidos 22 ganadores del Premio Nobel.

Profesor de la Universidad Mohammed V de Rabat, el crítico marroquí fue premiado por «la excelencia de su interpretación de las antiguas narrativas árabes gracias a unas meticulosas investigaciones (…) así como por su capacidad para presentar la historia árabe al gran público de manera clara y precisa», subrayó el jurado.Abdelfattah Kilito es un escritor y crítico de habla árabe y francófona que ha trabajado extensamente en la renovación de los estudios literarios árabes, tema al que ha dedicado varios libros. Muchas de sus obras han sido traducidas a otros idiomas como inglés, español e italiano.El Premio Faisal se otorgó por primera vez en 1979. Desde entonces, 282 investigadores y científicos de 44 países lo han ganado, incluidos 22 ganadores del Premio Nobel.

John Dee, astrólogo de Isabel I: Introducción al lenguaje enoquiano

“Podemos reconstruir la atmósfera que rodeaba los trabajos de Parsons a partir de las referencias al ritual y a otros aspectos del mundo oculto en el que participaba tan ardientemente. Por ejemplo el sistema enoquiano al que se refiere Parsons es una forma de magia fundada, no por el profeta Enoc, sino por el doctor John Dee y por sir Edward Kelley en la Inglaterra del siglo XVI. La magia enoquiana no es de naturaleza sexual; de hecho sus fundadores isabelinos rechazaron expresamente acusaciones de inmoralidad sexual.

John Dee nació el 13 de julio de 1527 en Mortlake, Inglaterra, un pueblo pequeño junto al Támesis en las afueras de Londres. Dee era un chico brillante, que entró en la universidad a los 15 años. Formó una gran biblioteca privada en su casa, y llegó a ser muy competente en varias ciencias como las matemáticas, la navegación (que en gran parte aprendió de primera mano mientras viajaba por el mundo), astronomía, óptica y cartografía. También estudió ciencias herméticas y se le nombró astrólogo real de la reina Isabel I.

La reina Mary lo envió a prisión después de que le dibujara un horóscopo desfavorable, que ella le había pedido. Isabel lo perdonó y además de sus deberes sobrenaturales también sirvió como agente de espionaje, que firmaba sus comunicados secretos para la reina como 007. Parece que desarrolló cierto sentido de deber esotérico hacia la persona o la posición de Isabel, porque hay pruebas de que la adoraba como la diosa egipcia Isis. Su ‘deber esotérico’ podría incluso haber incluido el uso de la fórmula famosa INRI, la ‘palabra clave’ que se usaba en la magia de Crowley, en una de sus múltiples variantes.

Alfabeto enoquiano.

Dee se casó relativamente tarde, en 1574, cuando tenía 47 años. La historia no registra el nombre de su mujer, que murió al año siguiente. Volvió a casarse, esta vez con una tal Jane Fromond, una de las damas de honor de la reina. Los estudios de Dee continuaron, y hacia 1581 sintió que había agotado todas las fuentes conocidas de sabiduría mundana y que el ínico modo de continuar con su búsqueda de conocimiento era volverse hacia lo sobrenatural.

Dee era un hombre pío, un buen cristiano, miembro de la Iglesia de Inglaterra. Admiraba a Enoc, el primer hombre tras la caída del que se dice que había caminado con Dios. De acuerdo con la tradición, Enoc era autor de varios libros apócrifos, en los que habría escrito lo que aprendió durante esos paseos. Estos libros perdidos de hecho eran pseudoepigráficos es decir, no escritos por Enoc, pero Dee ansiaba encontrarlos y se propuso lograrlo con la ayuda de los ángeles.

Rezó a Dios: “He leído muchas veces en Tus libros que Enoc disfrutaba con frecuencia de Tu favor y conversación; que Tú le eras familiar a Moisés; y también que a Abraham, Isaac y Jacob, Josué, Gedeón, Esdras, Daniel, Tobías y varios otros les fueron enviados ángeles por disposición Tuya, para instruirlos, informarlos, ayudarlos, en asuntos mundanos y domésticos, y a veces para satisfacer sus deseos, dudas y preguntas sobre Tu Secreto”.

Dee adquirió varias piedras mágicas, bolas de cristal de distintos orígenes para practicar la videncia. Pero por mucho que se empeñó no pudo hacerlo, porque era un pensador demasiado lógico y su mente racional resistía todos los intentos de imponerle un estado de trance. Así que decidió que le hacía falta un colaborador y contrató los servicios de Edward Kelley, que hab.a cambiado su nombre original, Talbott. Kelley ten.a reputación de alquimista; se decía que había obtenido oro en una ocasión. También parece que era un timador…”

John Carter. Sexo y cohetes. Traducción: Jesús Ortiz Pérez del Molino.

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