Nuestros libros en la plataforma de lectores Babelio

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Gloria Ruiz, premio ‘Ciudad de Santander’ honorífico

Gloria Ruiz
Gloria Ruiz

Estamos muy contentos de que una de nuestras autoras, Gloria Ruiz, a quien tanto queremos y a quien tanto estamos agradecidos, haya recibido el premio ‘Ciudad de Santander’ de las letras, con carácter honorífico, por el conjunto de su obra, tanto poética como narrativa.

De Gloria publicamos ‘Mujeres que caminan sobre hielo‘, una novela emocionante, protagonizada por mujeres, en un tiempo indeterminado de la postguerra española presidido por el mundo, el hambre y las ausencias. Es la historia de tres mujeres valerosas que aprendieron a caminar sobre el hielo, como su título indica.

Al igual que sus personajes, Gloria es una mujer combativa, de una honestidad inquebrantable y un pensamiento crítico que no se arredra, soplen por donde soplen los vientos.

El Diario Montañés.

El premio honorífico de las letras ‘Ciudad de Santander’ ha sido concedido a la escritora Gloria Ruiz González, nacida en Casar de Periedo. El jurado ha valorado su largo recorrido en el ámbito de la creación literaria a través de la novela y poesía. Destaca en su producción la poesía amorosa con un lenguaje apasionado y en narrativa las reflexiones en torno al periodo de posguerra en su tierra.

Ruiz, además de poeta y novelista, tiene una biografía que se extiende por numerosas facetas de la vida cultural como es el haber comisariado numerosas e importantes exposiciones para el Ayuntamiento de Torrelavega.

También ha realizado incursiones en el mundo editorial, con la producción de cuidadas carpetas en las que se incluían láminas con dibujos de renombrados artistas y otras con poemas o escritos de, igualmente, reconocidos escritores o poetas.

Autorretrato con muro

Cuando se desmoronó
en un tiempo que luego la historia
se encargará de engrandecer
y de exagerar a su antojo
yo pasé por allí
tal como lo cuenta ahora la gente.

Pero yo pasé mucho frío
y mucha hambre
en el centro de un mapa
que podía ser el de mi cerebro.

¿Por qué elegí ese camino y no otro?
¿Por qué esa lengua y no otra
–como la de mi madre–
y esa soledad como un juramento
que necesita del silencio
para seguir adelante?

Han pasado pocos meses de aquello
y me veo aún más perdido
tras los pasos de una Europa
que no sabe cómo crece
ni en qué se convertirá
una vez que estos gobiernos
desaparezcan y nuevos nombres
se asomen por su barandilla
a ver cómo va el mundo.

Que dios me perdone
porque el único que no cambiará seré yo.
Lo haré de rostro y seguramente
temblarán aún más mis manos.
Pero no podré olvidar ese juramento
que hice a las puertas de un cementerio
de lápidas bellas y monumentales
con tantos nombres
que no reconozco.

Hacía frío, era invierno,
llevaba una gorra,
una vieja chaqueta.
La misma invisible cara
de ahora. De siempre.
Yo, el único que no cambiará.
Ni el mundo ni mis poemas.

(1990)

 Autorretratos, El Desvelo, 2018.

Autorretratos, de Kepa Murua

‘Culo veo, culo quiero’, en El Diario Montañés

Nuestros libros ya se pueden adquirir en la plataforma online todostuslibros.com

150 librerías independientes de todo el territorio han activado las nuevas funcionalidades de comercio online de todostuslibros.com (TTL), la plataforma impulsada por CEGAL que funcionaba desde 2011 como buscador bibliográfico y que ya está operativa con un modelo único en el sector del libro, aunando comercio, consulta, difusión cultural y comunidad lectora.

Los libros de El Desvelo Ediciones pueden adquirirse en esta plataforma que se sirve del fondo de las 150 librerías asociadas.

Su presentación se enmarca en la campaña del Día de las Librerías, que se celebrará el próximo 13 de noviembre, y coincide con un momento clave para las pequeñas y medianas librerías, ante el recrudecimiento de la situación sanitaria y el auge del comercio electrónico.

Una de las principales características de esta plataforma de e-commerce, y lo que la distingue de proyectos similares emprendidos en otros países, como Estados Unidos, Italia o Reino Unido, es que el control está en manos de la librería independiente, que puede decidir en todo momento su nivel de participación (compra en sus webs, reservas, comercio entre librerías y venta directa), y que además no tiene que pagar comisiones de venta, ya que la administración no está centralizada.

todostuslibros.com se basa en el trabajo de las librerías, espacios comerciales repartidos por todo el país y atendidos por personas especializadas”, explica Álvaro Manso, portavoz de CEGAL, quien destaca que la filosofía de TTL es participativa, ya que ofrece funcionalidades propias y beneficios para editoriales y distribuidoras.

Ficha servicios

Jesús Trueba, miembro de la comisión tecnológica de CEGAL, añade que esta plataforma es la demostración de que “en un sector que está muy atomizado, en el que teóricamente todo el mundo nos dice que estamos muy anclados en el pasado, se puede trabajar en equipo, se pueden crear sinergias que beneficien a todo el mundo, y se pueden respetar los canales pensando en la eficiencia y el futuro.

A lo largo de los años, TTL ha tenido un comportamiento ascendente como buscador bibliográfico. Si en 2011, fecha de su lanzamiento, registró 933.622 sesiones y 3.257.705 visitas, aspira terminar 2020, fecha de su transformación en plataforma de comercio online, con 27.128.208 sesiones y casi 80 millones de visitas procedentes, sobre todo, de España y de países de Latinoamérica.

Otros datos esperanzadores son los 70 mil usuarios únicos que visitan diariamente la plataforma y que ya cuenta con 29.406 usuarios registrados, que pueden comprar, reservar, enviar cheques-regalo, seguir la actualidad cultural de las librerías o crear estanterías con sus libros favoritos.

CARACTERÍSTICAS Y FUNCIONALIDADES

Actualmente, TTL tiene dos planos de funcionamiento. Para el usuario general, sigue constituyendo una de las fuentes más fiables para la búsqueda bibliográfica y la geolocalización de las librerías en las que están disponibles los ejemplares, pudiendo comprar online en la web de las librerías asociadas.

Pero es el usuario que se registra quién puede acceder a las principales novedades de la plataforma, con los servicios de reserva o compra directa. Además, todostuslibros.com está concebida como una comunidad lectora, y estos podrán crear estanterías con sus libros favoritos, publicar reseñas o comentarios, elegir a sus librerías de referencia, suscribirse a sus boletines de actualidad, o adquirir cheques-regalo.

Una de sus partes destacadas es la visibilidad del trabajo de las librerías, ya que estas también podrán crear selecciones con sus fondos, así como compartir las actividades que aparecerán vinculadas a las fichas de los libros, por lo que se realza su papel como espacios culturales activos y de cercanía, así como su labor de prescriptoras literarias.

todostuslibros.com es fruto de la unión de las librerías, a través de sus  asociaciones y gremios, así como de la colaboración de los diferentes operadores del sector, en especial editoriales y distribuidoras, y ha contado con el apoyo de las instituciones públicas para su desarrollo a lo largo de los años.

Queríamos estar presentes en el comercio electrónico pero queríamos hacerlo con nuestro propio modelo, trasladando lo mejor de las librerías al espacio digital y creemos que lo hemos conseguido”, asegura Álvaro Manso, quien destaca que se trata de una herramienta necesaria y útil, que acerca a las librerías al consumidor digital, promoviendo valores como la diversidad librera, la atención personalizada, la bibliodiversidad y el papel cultural.

Puntos de venta de ‘Culo veo, culo quiero’, de David Remartínez

El Corte Inglés

FNAC

Casa del Libro

Amazon

Elkar

San Pablo

Abacus

Santos Ochoa

Armadillo Ilustrado (Zaragoza)

Cálamo (Zaragoza)

General (Zaragoza)

La Pantera Rossa (Zaragoza)

París (Zaragoza)

Agapea Factory (Palma de Mallorca, Málaga, Sta. Cruz de Tenerife)

Biblioteca de Babel (Palma de Mallorca)

Font de Mimir (Barcelona)

La Llar del Llibre Centre (Sabadell)

Izquierdo (Valencia)

La Primera (Valencia)

Alcaraz Cómics (Cartagena)

Ali i Truc (Elche)

Llorens (Alcoy)

Popular Libros (Albacete)

Ramón Jiménez (Murcia)

Antonio Machado (BB AA y Fdo. VI, Madrid)

La Sombra (Madrid)

Oriental (Madrid)

Badia (Fraga)

La Casa Amarilla (Zaragoza) 

Castillon (Barbastro)

Estilo (Huesca)

Igor (Barbastro)

La Vorágine (Santander)

Gil (Santander)

Irintzi (Estella)

Urrike (Durango)

Babel (Granada)

Lual Picasso (Almería)

Luces (Málaga)

Luna  Nueva (Jerez de la Frontera)

Picasso (Granada)

Agape (La Orotava)

Buscalibros (Barcelona)

Canaima (Las Palmas de Gran Canaria)

Caótica (Sevilla)

Casona (Avilés)

Sinopsis (Las Palmas)

Eixo (Ourense)

Follas Novas (Santiago)

Kathedra (Ourense)

Cantón 4 (Ferrol)

Lume (A Coruña)

Mendinho (Vigo)

Paz (Pontevedra)

Tanco (Ourense)

Galatea (León)

Letras Corsarias (Salamanca)

Oletum (Valladolid)

Pastor (León)

Víctor Jara (Salamanca)

Margen (Valladolid)

Santos Ochoa (Salamanca)

Culo, veo, culo quiero, de David Remartínez.
Culo, veo, culo quiero, de David Remartínez.

«Es muy caro ser yo»: Anna Nicole Smith, el dinero y Remartínez (un extracto de ‘Culo veo, culo quiero)

Culo veo, culo quiero.

Nada mejor para hacerse idea de un libro que leerlo. Aquí os dejamos un fragmento del último ensayo de David Remartínez, ‘Culo veo, culo quiero’, una mirada desprejuiciada sobre nuestra lucha cotidiana por lidiar con los deseos y una mirada también humorística sobre Anna Nicole Smith y su triste vida de millonaria.

Durante el juicio por la herencia de su difunto marido, el multimillonario del petróleo J. Howard Marshall II, el juez le preguntó a la exuberante modelo Anna Nicole Smith a qué respondía su fastuoso tren de vida, tan exagerado que su esposo le había limitado el gasto a 9.000 euros semanales. Hablamos de 9.000 euros semanales en el año 2001. Un millón y medio de pesetas cada siete días. Si eso suponía una disciplina severa, es que viajabas en un tren bala. Cómo tenía que pasar los días y sus noches Anna Nicole. Qué manera de amanecer.

Resulta que la neumática rubia no disfrutaba dilapidando a manos llenas, sino que sufría horrores ante lo inevitable de sus dispendios: «Es muy caro ser yo. Es terrible las cosas que tengo que hacer para ser yo», le explicó una compungida playmate al juez, a los aboga- dos y a las cámaras de medio mundo, llorando tras una cascada de bucles amarillos. Casi toda la sala se echó a reír desencajada, a pesar de que la declarante pretendía con su justificación ontológica justo lo contrario: mostrar que su fama de derrochadora revelaba una extraña responsabilidad conyugal. Según la crónica de la revista Hola! (de aquella todavía una Larousse de la frivolidad), Anna Nicole adujo ante el tribunal «que todo el dinero que su difunto marido le asignaba a la semana, entre un millón y un millón y medio de pesetas, se lo gastó especialmente en ropa para asistir a sus actos sociales». En proyectar la elegancia de su patrocinador; en trabajar como consorte pública. Obviamente, nadie hizo mucho caso a la viuda de oro y lágrimas de plástico, y la frase

«Es muy caro ser yo», envidiable hasta para Groucho Marx, quedó grabada en el acervo pop como una de las declaraciones más descacharrantes sobre el dinero jamás pronunciadas por alguien rico y manirroto.

Durante años me agarré al epitafio de Anna Nichole como la mejor defensa para mi carácter caprichoso. Pronunciada con dignidad, en lugar de con miseria de telenovela, se convertía en un epigrama de Oscar Wilde, uno de mis ídolos literarios desde la juventud. Si proclamabas «Es muy caro ser yo» arropado por los brocados sicilianos y las telas georgianas que hermoseaban el alma imaginaria de Wilde, la oración de perdón de la pin-up ante el juez se tornaba en una armadura contra cualquier censura de sotana. Sí, padre: gasto mucho en chorradas, en efecto, pero lo hago desde la inteligencia y el aprecio por la belleza. Es muy caro ser yo porque yo soy un ser cultivado en los placeres excelsos y en los mundanos. ¿O acaso miento, señora Windermere?

Con 20 años, cada vez que descubría algo que me parecía hermoso, fuese un disco, una camiseta o cualquier otra fruslería, un ímpetu furioso me exigía poseerlo, atesorarlo, comprarlo, como un hobbit trastornado, pues de lo contrario sentía que me estaba privando de lo mejor de la vida. Mi temperamento desmesurado chocaba con mis escasos ingresos y con la sanción ineludible del consumismo, esa enfermedad tan incipiente como mi barba en cuya condena coincidían tanto mi educación religiosa como mis primeras inquietudes políticas (de izquierdas, claro; la derecha jamás alberga dudas). Wilde ofrecía una alternativa divertida para excusar el impulso de dedicar el dinero a insensateces, de repudiar la lucha, la hucha y el monedero. El dinero siempre presto en el bolsillo, quemando las manos, prendiendo el deseo. Con Wilde y después con Nicole, era más fácil despreciar a los cenicientos y no resistirse jamás a una tentación.

Ni que decir tiene que mi historia financiera deja el crack del 29 como una partida desafortunada de tute en el bar. Conozco a pocas personas que gestionen peor el dinero. He ganado y he gastado sin mucha reflexión. Si hasta ahora, a lo largo de mi vida, he ingresado más de medio millón de euros, los dígitos del banco se han ido disipando con formidable regularidad en impuestos, alquileres, recibos, transportes, comida, gasolina, ropa, unas cuantas aficiones y demasiado alcohol y tabaco, dos partidas domésticas que hasta los 40 años se comían mi presupuesto mensual con una voracidad incuestionable. Nunca en mi fuero interno consideré que lo gastado por las noches fueran realmente consumos, aunque en proporción al resto de desembolsos personales resultasen una absoluta locura. Consumos eran las zapatillas y los tebeos. Es curioso cómo el cerebro aparta ciertos dispendios de la lógica mercantil.

Nunca me ha amargado el dinero, pero tampoco nunca lo he planificado, al menos hasta que los acontecimientos me empujaron y no me quedó más remedio que pedir el extracto bancario cuando acababa las operaciones en el cajero. Mis estanterías y mi cuenta corriente son la viva imagen de esa improvisación. Cuando empecé a trabajar como autónomo, ya cercano a la cincuentena, mi amigo Paco me recomendó lo siguiente:

«Calcula cuánto dinero necesitas para vivir al año. Y cuando tengas esos ingresos asegurados, dedícate a hacer las cosas que te gustan». Se me quedó una cara de gilipollas-manga fabulosa. Siempre había dejado que otros atribuyeran una cifra a mi trabajo, y en función de ese número de partida había articulado todo lo demás. Cuando lo importante era determinar la muesca de la regla donde el dinero, según mi propio baremo, dejaba de tener influencia. Eso me lo tenían que haber contado en la escuela.

Sin embargo, en cierto modo he sido un afortunado. El dinero, para casi todo el mundo, es un sinsabor porque lo habitual es que lo vivamos como una preocupación, a menudo como una angustia. Ni siquiera la salud le supera en esa condición, pues el miedo a la muerte suele aparcar en los escondites de nuestra consciencia los temores cotidianos a la enfermedad (excepto los hipocondríacos, claro, que los tienen siempre presentes). La inquietud por el dinero, por conseguirlo, mantenerlo o ampliarlo, gobierna por nuestros días. Y sin embargo, hablar de dinero «es de mala educación». ¿De cuántos conocidos y amigos conoces sus sueldos? Tabú. Los ingresos determinan nuestra autoestima y también la que atribuimos a los demás, mientras que los gastos, o la forma de gastar, establece nuestra virtud. Solemos sentirnos culpables cuando gastamos mucho, por la educación, por las desigualdades; porque el  neoliberalismo

Culo veo, culo quiero, de David Remartínez

El nuevo libro de Remartínez ya está disponible

El próximo lunes estará oficialmente a la venta ‘Culo veo, culo quiero’, de David Remartínez, aunque la obra ya está disponible en las librerías. Este viernes haremos la puesta de largo en La Vorágine, en Santander. Será en doble sesión: a las seis y a las ocho. Y hay que apuntarse en la página de la web.

Presentación de ‘Culo veo, culo quiero’, de David Remartínez

David Remartínez.

Este próximo sábado, David Remartínez, presentará en Santander su ensayo sobre el deseo y su materialización en el consumo, «Culo veo, culo quiero’, un libro desprejuiciado pero con mucho condimento que forma parte de nuestra colección ‘Textos insólitos’.

El libro ya está en preventa y puede reservarse en la librería de cabecera o comprarlo online en nuestra web. El libro estará oficialmente a la venta el lunes de la próxima semana.

La presentación en Santander tendrá lugar en La Vorágine, en doble sesión a las seis y a las ocho de la tarde. Para asistir es requisito previo apuntarse en la web de la librería.

Presentación de ‘Un rastro de sentido’ en Torrelavega

El pasado sábado pasamos un momento muy agradable en la casa de Adolfo, en Dlibros (Torrelavega), a donde fuimos para presentar ‘Un rastro de sentido’, la antología poética de Martin Seymour-Smith. En las imágenes podéis ver al antólogo-traductor-recitador Imanol Gómez Martín, junto a Asier Gómez, quien lo acompañó con el bajo y el contrabajo.

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