‘Del gen al género’, ya disponible en epub

‘Del gen al género’, ya disponible en epub

Ya tenemos disponible en epub la versión digital del ensayo ‘Del gen al género’, de Rafael Manrique. Nuestros libros digitales son distribuidos por Bookwire y son fácilmente localizables en librerías, canales de venta online, e-bibliotecas y plataformas de lectura de todo tipo. El epub sale al mercado a un precio de 3,99 euros.

Canciones para Pau Donés, de Kepa Murua.

«Una gota de lluvia/va del árbol a mi cara»

Os dejamos un poema del libro de Kepa Murua ‘Canciones para Pau Donés’. El poemario estará a la venta el próximo lunes, pero ya se puede reservar en tu librería favorita.

NO TE VAYAS

En el suelo resbaladizo 

hay una flor que me mira.

Una gota de lluvia 

va del árbol a mi cara.

No te vayas, como el otoño,

inesperadamente.

Como la luz que se extingue

por la noche, no lo hagas.

Deja que mis ojos te vean.

Que mis manos te toquen.

Que mis palabras te celebren

entre la lluvia.

Tal como el presente

en los días calurosos,

cuando la flor crece 

mi cuerpo amará el tuyo.

Para que no se rompa

lo que estaba unido

o para que no se desuna

lo que es nuestro.

Cada gota es un beso.

Cada beso, una lágrima.

Cada espera, un encuentro

compartido y no olvidado. 

Victoria O’May

Victoria O’May

Victoria O’May es la persona responsable del diseño de la cubierta de ‘Canciones para Pau Donés’, los poemas de Kepa Murua sobre la pérdida, el olvido y la permanencia en el recuerdo. Para hablar de ella y su trabajo, mejor dejaros sus propias palabras y su propia web en donde podréis entender mejor el trabajo de esta mujer que reside en Vitoria:

Canciones para Pau Donés, de Kepa Murua.

Soy Victoria O’May Alves, brasileña de nacimiento y nómada de corazón. Ayudo a que las marcas y las ideas cobren vida a través de procesos reflexivos y un enfoque conceptual.

Después de trabajar como director de arte/creativo para la industria de la publicidad en São Paulo y Londres durante algunos años, en 2012 decidí que era hora de cambiar de estilo de vida y dirección profesional y me mudé a España. Ahora estoy basado en el País Vasco trabajando internacionalmente con clientes y asociaciones, con un enfoque especial en identidad de marca, narrativas visuales e ilustración. Me acerco al diseño desde una perspectiva estratégica y me esfuerzo por crear trabajos con una chispa de asombro.

Si te gusta el trabajo y te gustaría conversar sobre un proyecto, una colaboración o simplemente saludar, por favor hazlo. Puede enviarme un correo electrónico a hello@victoriaomay.com o usar el formulario a continuación. Siempre estoy interesado en trabajar con personas que quieren mejorar las cosas.

Oi. Hello. Hola.

Victoria O’May ha diseñado para nosotros la cubierta del poemario de Kepa Murua ‘Canciones para Pau Donés’. Ella ya diseñó la cubierta del libro de relatos de Ángela Mallén ‘Entretanto, en algún lugar’. Nosotros estamos encantados de trabajar con ella porque siempre busca un punto sorprendente, nada convencional, a todo lo que hace. Por ello os la recomendamos si es que os dedicáis profesionalmente a este mundo.

I’m Victoria O’May Alves, Brazilian by birth and a nomad at heart. I help brands and ideas come to life through thoughtful processes and a conceptual approach.

After working as an art director/creative for the advertising industry in São Paulo and London for a few years, in 2012 I decided it was time for a change in lifestyle and career direction and moved to Spain. I’m now based in the Basque Country working internationally with clients and in partnerships, with a special focus on brand identity, visual narratives and illustration. I approach design from a strategic perspective and strive to create work with a spark of wonder.

If you like the work and would like to chat about a project, a collaboration or just say hi, please do so. You can email me at hello@victoriaomay.com or use the form below. I’m always interested in working with people who want to make things better.

‘Canciones para Pau Donés’, último poemario de Kepa Murua, ya en preventa

Ya está en preventa, disponible para libreros, el último poemario del poeta vasco Kepa Murua: ‘Canciones para Pau Donés’, 34 poemas, a modo de canciones, que vienen precedidos de un prólogo de la escritora Ángela Mallén. Victoria O’May, quien ya ilustrara para nosotros la recopilación de cuentos de Mallén, ‘Entretanto, en algún lugar’, ha vuelto a hacerse cargo de ilustrar y diseñar la cubierta de este libro.

El libro podrá ser adquirido por los lectores el lunes, 20 de junio.

Canciones para Pau Donés, de Kepa Murua.

En su nueva entrega poética, Kepa Murua concibe un homenaje a Pau Donés, el cantante desaparecido, como un homenaje a todos aquellos seres queridos que desaparecen de nuestras vidas. Los poemas están pensados como si fueran canciones con letras sencillas y adecuadas para ser dedicadas a un amor, al amigo; para ser cantadas. No hay doblez, no hay oscuridad en ellas, ni significados ocultos. 

Compuesto por 34 poemas-canciones, se trata de un libro-homenaje para el que ya no está y que, sin embargo, quedará entre nosotros, como todos los artistas para su público más leal. Porque los músicos se hacen inmortales, como el verdadero poeta, como los grandes artistas de cualquier época.

Kepa Murua

Kepa Murua (Zarautz, 1962) es un escritor con una extensa producción literaria y una dilatada experiencia editorial. Su obra, muy versátil y personal, va desde la novela hasta los poemarios, ensayos o libros de arte. Entre sus novelas destacan De temblores (2017), La carretera de la costa (2020) y Elegancia (2021). Sus últimos libros de poesía publicados son Pastel de nirvana (2018), El cuaderno blanco (2019) y Trilogía del corazón (2021). Hasta la fecha se han editado dos volúmenes de Memorias de un poeta metido a editor: Los pasos inciertos y Los sentimientos encontrados.

«El autor me pidió que hablase de Venecia…»

Elvira Martínez y Rafael Manrique, presentando ‘En Venecia’ en Casa del Libro.

El pasado 3 de junio, Rafael Manrique presentó su libro de viajes ‘en Venecia’. Le acompañó en aquella ocasión (Casa del Libro, Santander), Elvira Martínez, colaboradora y correctora de sus libros. Estas fueron sus palabras, cargadas de anhelos y vivencias de una ciudad que no ha pisado aún pero que tarde o temprano acabará haciéndolo:

El autor me pidió que hablase de Venecia, y yo, como soy una insensata, dije que sí,  porque, entre unas cosas y otras, yo  todavía no he estado en Venecia.

El primer recuerdo que tengo de Venecia es de la profesora de la historia de arte, en bachiller, Elena Macho se llamaba. Se saltó el temario y estuvo todo el curso hablando de Venecia. Empezó  por decir que era una ciudad hecha de más de 100 islas y más de 400 puentes, lo que me pareció algo muy poco serio para una ciudad. Después nos dijo que las islas se sostienen con unos troncos de árboles para no caer al fondo de la laguna… Tampoco lo vi nada bien…

En aquel entonces no había tantas imágenes como ahora, y ella nos hablaba de las arquitecturas renacentistas y de las barrocas de Venecia, de tal manera que, aunque yo no entendía a veces lo que decía, su pasión me conmovía cada día. 

Mi libro de historia de arte estaba forrado, y había puesto en el forro una foto de Rafael, no el pintor, sino el cantante. Ella lo vio. «Te voy a hacer un favor», dijo. Y lo arrancó, y mi foto fue a la papelera.  «Con el tiempo, me lo vas a agradecer…».  «Si te gusta la música, ahorra y compra un transistor y oye Radio 2, allí verás la música de Venecia…». Y me habló de Monteverdi, Vivaldi, Callavi, Albinoni, Wagner. Yo lo hice.

Creo que desde entonces, arquitectura y música van siempre conmigo.

Unos pocos años después, cuando ya no me gustaba Rafael, empezaba a saber otras cosas que me gustaban, ¡y mucho!, había oído muchos madrigales de Monteverdi y ya tenía un tocadiscos, y un día oí en la radio un fragmento de las Vísperas de la Virgen de Monteverdi, y lo quise entero y fui a comprarlo. Había dos en la tienda, de dos coros y dos directores. Yo no tenía criterio para elegir y le pregunté al dependiente cuál era mejor, y me dijo: «Llévate este (Philippe Herreweghe), y cuando lo ames, ven y compra el otro». Entonces supe que hay cosas que no te gustan, otras que te gustan y otras a las que amas.

La Venecia que nunca he pisado es bella y etérea, como si fuera un cielo, pero con edificios, y yo tengo el color de esos edificios… anaranjado, mostaza, siena…, y los matices que les confiere el sol desde que el alba al ocaso;  y tengo el color de las columnas, de las estatuas, de las fachadas, de los palacios…,  que también están cada el día a la espera de nuevo de la luz del sol…

Cuando vaya, viviré de noche mucho… La primera noche será para la plaza de San Marcos, cuando no haya nadie, para que sea solo para mí por unas horas. Me sentaré en cualquier sitio, andaré despacio, a mirar, a admirar, a llenarme de esa belleza que no he visto todavía. Sé que llegarán después los barrenderos y no me molestarán, porque cuidan la plaza. Pero sí que me enfadaré cuando personas pasen por esa plaza haciendo footing al amanecer. Lo veo por las cámaras web. Pasearé por esa plaza casi hablando con Claudio Monteverdi, y pensaré cómo se le ocurrió el cambio que dio a la música…, se salió del canon de la música renacentista y, con ello, creó la música barroca temprana con la ópera La fábula Orfeo, en 1606; y no solo eso, inició también la ópera tal como es hoy… A la mañana entraré a la basílica de San Marcos, donde él  fue maestro de cantores y director de coro.  ¡Cómo me hubiese gustado cantar en ese coro…! 

Iré a su tumba. Alguien cada día pone dos rosas en su lápida…; me gustaría hacer esa tarea…, estoy en deuda con él, su música me acoge siempre. 

En Venecia, de Rafael Manrique.

Para no olvidarlo nunca, tengo al lado del ordenador una foto de su tumba que este autor me trajo hace años.

Iré a ver las iglesias que hizo allí Palladio, la del Redentor, cuya fachada blanca límpida de mármol mira a la laguna, aunque esta estará menos limpia… Creo que tocaré levemente ese mármol. Y la del  San Giorgio Maggiore, acabada en 1567, que convive sin problemas con el edificio que está al lado que hizo Tadao Ando, ya en XXI;  y eso me hará recordar que tengo que ir a ver La Iglesia de la Luz (1989),  que hizo en Japón.

Iré a la iglesia en que bautizaron a Vivaldi. Iré al palacio donde Wagner compuso Tristán e Isolda.  Andaré por los lugares por los que pasó Leonardo de Vinci cuando ayudó a defender a esta ciudad de los turcos.

Iré a la Fenice, desde luego, ya ha ardido 2 o 3 veces, pero correré ese riesgo. Y lo haré más de una vez.

Y todo lo demás…

Caminaré cada día por las callejas (creo que son 400)  hasta que no pueda andar un paso más.

Estoy también en deuda con Elena, que me abrió los ojos y los oídos. Seguramente ya no estará aquí… 

Intentaré llevarle unas flores.

Próximo actos públicos de presentación de libros

‘Megustas’, seguidores y contactos: nuestras redes sociales

Desde que aparecimos en 2009 hemos procurado estar activos en redes sociales. Nuestro proceder, lo reconocemos, no es el canónico: prestamos atención en la medida de lo posible, a veces tardamos en contestar, y rara vez entablamos diálogo. Sin embargo, a veces miramos las estadísticas y nos sorprendemos al comprobar que tanto ‘adanismo’ se vea recompensado con la atención de cientos de personas.

En Facebook, nuestra página le gusta a 2.174 personas.

En Twitter, tenemos 1.591 seguidores

En Instagram, nos siguen 1.690 personas.

Gracias a todos.

Puntos de venta físicos y online del libro ‘Un millón de pasos’, de Álvaro Machín

Aquí os dejamos una relación de puntos de venta físicos y online en donde podéis encontrar una ejemplar de ‘Un millón de pasos’, de Álvaro Machín.

El Corte Inglés, FNAC, Casa del Libro, Amazon, Elkar, Altair Barcelona, La Llar del Llibre Centre (Sabadell), La Viatgeria (San Antonio de Calonge), Berbiriana (La Coruña), Follas Novas (Santiago de Compostela), Antonio Machado (Salesas y BBAA, Madrid). Caseta Feria del Retiro (UDL, Madrid), Cervantes y Compañía (Madrid), Librería de Viaje (Madrid), Marcial Pons (Madrid), Cámara (Bilbao), Campillo (Torrelavega), Cervantes (Oviedo), Gil (Santander), Vorágine (Santander), Lagun (San Sebastián), Sancho Panza, Taiga (Torrelavega), Unquera (Unquera), Agapea Factory (Málaga), Agrícola de Jerez (Jerez de la Frontera), Babel (Granada), Lual Picasso (Almería), Luces (Málaga), Mapas y Compañía (Málaga), Picasso (Granada), Galatea (León), Letras Corsarias (Salamanca), Oletum (Valladolid), Santiago Rodríguez (Burgos), Víctor Jara (Salamanca), Margen (Valladolid), Kathedra (Ourense), Couceiro (Santiago de Compostela), Mendinho (Vigo).

‘Un millón de pasos. Las vueltas por el mundo de un tipo corriente’, de Álvaro Machín, ya a la venta

Un millón de pasos, de Álvaro Machín.

A partir del 23 de mayo ya tendremos a la venta en toda España ‘Un millón de pasos. Las vueltas por el mundo de un tipo corriente’, un libros de viajes, de andanzas, de experiencias y de reflexiones del periodista de Santander Álvaro Machín, con prólogo de la también periodista Marta San Miguel e ilustración de portada de Pedro Sainz Guerra.


«¡Yo no viajo para llegar a ningún sitio. Lo hago tan solo por el placer de ir!», dijo el autor de ‘La isla del tesoro’. A Robert Louis Stevenson le gustaba viajar y contar historias, algo que comparte con Álvaro Machín, periodista de Santander. ‘Un millón de pasos. Las vueltas por el mundo de un tipo corriente’ es justo una recopilación de itinerarios y crónicas en carne propia.

No es una guía de viajes ni los relatos que escribiría el protagonista de ‘El último superviviente’. Es la colección de anécdotas, personajes y experiencias a lo largo de unos cuantos años de camino de un tipo corriente que lleva en la maleta, sobre todo, curiosidad. Relatos de andar por algo lejos de casa. Uzbekistán, Camboya, las carreteras de Benín, los vagones del Transiberiano, un par de timadores en Tiananmén o el balcón de un restaurante en Torun (Polonia). De los destinos, de las distintas compañías, de los motivos y del ánimo que envuelve cada fecha hay detalles en los relatos de cada capítulo.

El autor

Álvaro Machín (Santander, 1976) ha vivido siempre cerca de las vías del tren. Desde niño, le gustaron las historias de viajeros. Para escribir crónicas se fue a Bilbao a estudiar Periodismo y, siendo un crío, empezó unas prácticas en El Diario Montañés. AllÌ sigue practicando su profesión desde entonces, una labor que ha compaginado con etapas en la radio (COPE y Punto Radio), en televisiones locales de Cantabria y como profesor de Redacción de otros aprendices de periodista. Ganador del Premio periodístico Langarita y del Solidarios ONCE en Cantabria.

Los libros son también para el verano: viajar, descubrir, conocer… de la mano de un buen ‘cicerone’

Rafael Manrique, en la librería Acqua Alta, de Venecia.

Los libros también son para el verano. Pueden llegar a ser el compañero ideal para viajar, que es descubrir y conocer otros paisajes y culturas. A la hora de hacerlo, es mejor de la mano de aquellos que nos han precedido y que nos pueden legar su experiencia y sus sugerencias. Podemos hacerlo sin su compañía, pero tal vez los errores y las pérdidas de tiempo sean un precio a pagar que no merece la pena asumir. Mejor es dejarse llevar por el consejero libresco, más sabio que nosotros.

Este verano hemos decidido darle un empujón a una colección que empezamos hace un año y que teníamos un poco olvidada: ‘La pomme carré’, ‘La manzana cuadrada’. Esta es una serie en la que pretendemos internarnos en otras culturas, mediante géneros como la crónica, el diario personal o simplemente el ensayo. Lo hacemos este año con dos entregas, a cargo de sendos ‘cicerones’: una dedicada a Venecia, de la mano de Rafael Manrique; y otra a los viajes por todo el mundo de otro impenitente paseante, el periodista Álvaro Machín, quien recopiló sus vueltas por varios continentes con el sugerente título de ‘Un millón de pasos’.

Como los libros no solo los hacen los autores y, a años luz, los editores, es de justicia dar paso a escena a dos ilustradores (Julia Manrique, para ‘En Venecia’; y Pedro Sainz Guerra, para ‘Un millón de pasos’), así como a una colaboradora cuya labor es importantísima en la corrección, y que siempre está detrás de los ensayos que hemos publicado de Rafael Manrique, Begoña Cacho y los Textos Insólitos en general, como es Elvira Martínez.

Tampoco queremos olvidarnos, porque sería imposible, de Marta San Miguel, periodista que ha firmado el prólogo de ‘Un millón de pasos’.

En Venecia, de Rafael Manrique.
Un millón de pasos, de Álvaro Machín.
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