Categoría: Blog

La exploración de los límites de la dignidad, en ‘La enfermedad’, de Klabund

El escritor Ricardo Martínez Llorca dedica, en la revista Culturamas, una crítica a la obra ‘La enfermedad’, de Klabund. Os dejamos una cita y un enlace a la publicación digital.

Un extraño grupo de gente se reúne en una pensión, como se reunieron, aunque en diferente escala, los protagonistas de La montaña mágica. Y así se da origen a algo que está trazado con el formato del cuento largo o de la novela corta, pero que bien podríamos catalogar como teatro de situación. De hecho, hay un ligero guiño metanarrativo, pues dentro de la obra algunos de los protagonistas se disponen a participar en una obra de teatro, y otros a ser espectadores. Se nos indica, de alguna manera, que ellos son conscientes de formar parte esencial, tan esencial como es la creación de personajes, de una obra. Y el tema de esta obra es una exploración acerca de los límites de la dignidad. Entendiendo por dignidad un atributo social: la dignidad se demuestra manteniendo una compostura en un entorno y en unas circunstancias, que pueden ser tan tristes como una tuberculosis.

Ricardo Martinez Llorca. Culturamas

‘Un millón de pasos’ vuelve a la carretera: continuamos la gira por Castro, Pamplona, Vega de Pas y Barreda

Dentro de unos días reanudaremos nuestra gira de presentación de ‘Un millón de pasos’, el libro de viajes de Álvaro Machín que nos está dando muchas alegrías y satisfacciones. Las próximas paradas serán en Castro Urdiales, Vega de Pas, Pamplona y Barreda. Estamos con ganas de difundir el afán viajero de Machín y su vis periodística a la hora de relatar sus andanzas… y de paso celebrar con alguna que otra sorpresa varios cumpleaños, entre otros, el nuestro.

Un millón de pasos, de Álvaro Machín

Sí, Victoria O’May volvió a hacerlo

Sí, Victoria O’May volvió a hacerlo. Por tercera vez ha diseñado para nosotros la cubierta de un libro.

Primero fue la del libro de relatos ‘Entretanto, en algún lugar’, de Ángela Mallén. Luego volvió a hacerlo con el poemario de Kepa Murua ‘Canciones para Pau Danés’. Y dentro de unos días podréis ver su última creación: la cubierta de ‘Microorganismos’, también de Ángela Mallén.

Nosotros estemos encantados de que esta diseñadora brasileña de nacimiento, pero nómada de corazón, sea tan reincidente.

victoriaomay.com

Oi. Hello. Hola.

I’m Victoria O’May Alves, Brazilian by birth and a nomad at heart. I help brands and ideas come to life through thoughtful processes and a conceptual approach.

After working as an art director/creative for the advertising industry in São Paulo and London for a few years, in 2012 I decided it was time for a change in lifestyle and career direction and moved to Spain. I’m now based in the Basque Country working internationally with clients and in partnerships, with a special focus on brand identity, visual narratives and illustration. I approach design from a strategic perspective and strive to create work with a spark of wonder.

If you like the work and would like to chat about a project, a collaboration or just say hi, please do so. You can email me at hello@victoriaomay.com or use the form below. I’m always interested in working with people who want to make things better.

Soy Victoria O’May Alves, brasileña de nacimiento y nómada de corazón. Ayudo a que las marcas y las ideas cobren vida a través de procesos reflexivos y un enfoque conceptual.

Después de trabajar como director de arte/creativo para la industria de la publicidad en São Paulo y Londres durante algunos años, en 2012 decidí que era hora de cambiar de estilo de vida y dirección profesional y me mudé a España. Ahora estoy basado en el País Vasco trabajando internacionalmente con clientes y asociaciones, con un enfoque especial en identidad de marca, narrativas visuales e ilustración. Me acerco al diseño desde una perspectiva estratégica y me esfuerzo por crear trabajos con una chispa de asombro.

Si le gusta el trabajo y le gustaría conversar sobre un proyecto, una colaboración o simplemente saludar, hágalo. Puede enviarme un correo electrónico a hello@victoriaomay.com o usar el formulario a continuación. Siempre estoy interesado en trabajar con personas que quieren mejorar las cosas.

https://selectedinspiration.com/community/profiles/victoria-omay-alves-2

De las muchas Venecias, por Rafael Manrique

El Festival de Venecia, que se celebra estos días en la Serenissima, vuelve a traer a la palestra una ciudad que es, como define Rafael Manrique, nuestro autor de En Venecia, una obra maestra. Nada en el mundo se le parece, nada en el mundo es más bello. Una ciudad salida de la mano del hombre, que no estaba en la naturaleza, pero que es naturaleza si el hombre la construyó. Una ciudad que, como los grandes héroes del pasado, no está llamada a perdurar.

Os dejamos un fragmento de su libro:

Es inexacto usar aquí el singular, más propio sería hablar de Venecias: una fantasmal, otra real, otra histórica, otra literaria, otra imaginaria, otra delirante, otra condenada…; tal vez por eso es inagotable. Se puede saltar de una a otra. Y todas son completas y raras y capaces de resonar con eficacia en eso que sea el alma humana. Nunca creo haberla comprendido, a Venecia, digo; al alma, aún menos. Y nunca tengo bastante como para no desear volver una y otra vez. Es lo que pasa con las obras maestras, siempre están por delante de uno. Y, aunque se encuentra en declive desde hace ya cientos de años, conserva intacto su encanto delicado, frágil y bello. Supongo que es su excepcionalidad lo que la hace tan conmovedora, lo que me ata a ella. O tal vez sea esa debilidad, esa fragilidad que ahora tiene. Su belleza deslumbrante la aleja de nosotros, pero su vulnerabilidad la acerca. Es una ciudad que produce más sensaciones de las que se pueden gestionar. Las calles, las plazas, las iglesias, los palacios están hechos de una mezcla coherente y armónica de mármoles de varias tonalidades y bellos ladrillos rojos…; y, sobre todo, canales. Y puentes. Ha habido más lugares así. Dicen las crónicas que Tenochtitlán, la capital azteca que vieron los españoles al llegar al Nuevo Mundo, también era muy hermosa. Viajeros por China describieron también ciudades con canales y bellos edificios. Lo que la diferencia de ellas es que a esta resulta fácil acceder. Las otras ya no existen. Dejando al margen este crudo realismo, lo que nos conmueve aquí es la acumulación en una laguna, donde el mar Adriático forma una elegante media luna con Europa, de estilos arquitectónicos y urbanísticos entre oriental, occidental, mítico y poético de una belleza inefable. De ahí surge una ciudad distinta a todas. La atmósfera, el ambiente no es el del Estambul otomano e islámico ni el de las viejas ciudades europeas medievales o monumentales, siempre con una referencia final a Roma. 

Es una ciudad que produce más sensaciones de las que se pueden gestionar

Rafael Manrique, En Venecia
En Venecia, de Rafael Manrique.

Una clase social que empieza a sentirse segura, poderosa y rica va creando un tipo de ciudad que más bien se vincula con Bizancio o, más exactamente, a una forma idealizada de ella, más imaginaria que real. El resultado es que Venecia posee elementos bizantinos, romanos, medievales, barrocos, renacentistas, incluso los siglos XX y XXI empiezan a asomarse a sus canales, lo que contribuye aún más a esa mezcla fantásticamente acertada que es esta ciudad. Es como si, de forma invisible pero real, contuviera la esencia de toda ciudad humana.

Carnaval de Venecia. © Frank Kovalchek, Anchorage, Alaska, USA

Imágenes de una feria: #Felisa2022, en Santander

Aquí os dejamos unas imágenes de los primeros días de la feria del libro de Santander, conocida este año cono #Felisa2022. En ella podréis ver a autores nuestros como Francisco Taboada, Eduardo González, Aurora Díaz, Marta Falagán y Álvaro Machín; ajenos como Héctor Abad Faciolince, Laura Restrepo y Joaquín Marta Sosa; nuestros amigos Jesús, Marga y Coral; nuestros compañero de stand a quien desde aquí damos una vez más las gracias, Giuliano y Alicia, de #Artpapel, y al propio alma mater del encuentro, sin el cual esto no sería como está siendo, Paco Gómez Nadal. (No, no nos olvidamos los libros de Milrazones, Mochuelo y otras muchas editoriales con las que compartimos espacio).

Nuestras últimas novedades en Felisa 2022, la Feria del Libro de Santander, del 1 al 10 de julio

El próximo viernes comenzará una nueva, y renovada, edición de la Feria del Libro de Santander, que lleva por nombre Felisa 2022. Es para nosotros un placer volver a participar como editorial en esta feria que es la de nuestra ciudad. En esta ocasión compartiremos el stand de Artpapel, al que desde aquí queremos agradecer el gesto de darnos cabida.

Durante la feria esperamos la visita de algunos de nuestros autores al stand. En cuanto a las actividades, el periodista cántabra Álvaro Machín presentará ‘Un millón de pasos’, el sábado, 9 de julio, a las seis de la tarde. Una hora después, nuestro editor Javier Fernández Rubio dialogará sobre la figura de José Hierro con el escritor y divulgador Jesús Marchamalo.

Un año más estaremos con nuestras novedades, 11 en lo que va de año, aunque algún libro más llevaremos de 2021. Ellos estarán a disposición del público como lo siguen estando en las librerías más importantes y en nuestra página web.

Esperamos que el tiempo acompañe y el público también.

Ah, y tendremos alguna sorpresa.

Pincha en cada imagen y la web te dirigirá a su página.

Ángela Mallén escribe sobre ‘Canciones para Pau donés’, de Kepa Murua

Canciones para Pau Donés, de Kepa Murua.

De Ángela Mallén hemos publicado su colección de relatos ‘Entretanto, en algún lugar’, cuya portada ilustró la diseñadora afincada en Vitoria Victoria O’May. Ambas han participado en la génesis del poemario de Kepa Murua ‘Canciones para Pau Donés’, que acaba de ver la luz. Victoria también se ha hecho cargo de la portada del poemario de Murua. En el caso de Ángela, el prólogo lleva su firma. En las líneas que suceden está lo que escribió:

Fue ante un café o una infusión, charlando como otras veces de literatura y de los gajes del oficio, Kepa Murua me cuenta sobre su nuevo poemario, de escritura ligera -dice-, un cancionero escrito en paralelo a otro libro serio y transcendente. Los versos comenzaron a brotar mientras el poeta acompañaba a un amigo muy querido en su larga y angustiosa despedida. En esa encrucijada entre la luz y la sombra se sitúa la escritura de estos versos punzantes y tiernos como el dolor de la pérdida. Un día, Murua escuchó la canción Humo de Pau Donés y, desde entonces, aquella música antes desconocida para él se vuelve compañera en el duelo y en el proceso de escritura. También el cantante sufría de la misma enfermedad que el amigo, con el mismo ritmo implacable de su azote. Y, de este modo, el libro se convierte en Canciones para Pau Donés, una colección de poemas que suenan con la música del silencio y buscan una fórmula liviana para que el espíritu siga cantando.

Ángela Mallén.

Con la estructura sencilla de un cancionero y la sonoridad de un devocionario, encontramos letras que podrían ser cantadas como jaculatorias o salmos. Se trata de una miscelánea, pero el tono sostenido le da coherencia. El tono de rezo. Casi se escucha susurrar en la noche antes de conciliar el sueño. Algunos poemas, de tono confesional, suenan como un lamento con la cabeza recostada en el hombro de un amigo. Otros parecen expresar en voz alta el pensamiento durante una noche sin sueño. Muchos contienen frases de código ético o conducta moral ante la vida. Hay congoja, contrición, júbilo, derrota, consuelo: una transferencia de material emocional y vital, es decir, una entrega. El poema inicial No te vayas parece una súplica, pero exige redención. Su frescura y expresividad nos anuncian ya una atmósfera distinta a la poética de constructos y saltos mentales propia de Murua; pero sí se reconoce la fórmula de su lenguaje, aquí más cercano a la oralidad: la sintaxis diáfana que frecuenta y el susurro reflexivo que caracteriza su obra. 

El amor se desnuda ante la ausencia, en la niebla, bajo los dibujos del cielo. La soledad del poeta canta frente a lo invisible y lo inevitable, en esa línea difusa que separa lo que permanece de lo que se desvanece. Nostalgia, ternura y el perfume que a veces desprenden ciertas palabras en el ánimo. El bálsamo que supone elegirlas y escribirlas para reconstruir la brisa de un suspiro que suena / y revive en los oídos.

Canciones para Pau Donés es, por tanto, un libro-homenaje para quien ya no está, pero cuya voz continuamos escuchando porque nos hablaba de la vida con verdad y de la muerte con valor. Sus emociones siguen latiendo en estos poemas que presentan la fuerza innovadora y quebradiza del indie pop y el aroma litúrgico de las plegarias. La ternura oculta en los avatares de la vida se muestra aquí como una caricia del mundo: En el suelo resbaladizo / hay una flor que me mira. / Una gota de lluvia / va del árbol a mi cara.

En los dos versos finales, el cantante y el poeta se abrazan hombro con hombro, como en un sirtaki de Zorba y Thomas Eliot: Solo tú ante mi final / y yo ante tu comienzo. 

Ángela Mallén. Del Prólogo de Canciones para Pau Donés.

Victoria O’May

Victoria O’May

Victoria O’May es la persona responsable del diseño de la cubierta de ‘Canciones para Pau Donés’, los poemas de Kepa Murua sobre la pérdida, el olvido y la permanencia en el recuerdo. Para hablar de ella y su trabajo, mejor dejaros sus propias palabras y su propia web en donde podréis entender mejor el trabajo de esta mujer que reside en Vitoria:

Canciones para Pau Donés, de Kepa Murua.

Soy Victoria O’May Alves, brasileña de nacimiento y nómada de corazón. Ayudo a que las marcas y las ideas cobren vida a través de procesos reflexivos y un enfoque conceptual.

Después de trabajar como director de arte/creativo para la industria de la publicidad en São Paulo y Londres durante algunos años, en 2012 decidí que era hora de cambiar de estilo de vida y dirección profesional y me mudé a España. Ahora estoy basado en el País Vasco trabajando internacionalmente con clientes y asociaciones, con un enfoque especial en identidad de marca, narrativas visuales e ilustración. Me acerco al diseño desde una perspectiva estratégica y me esfuerzo por crear trabajos con una chispa de asombro.

Si te gusta el trabajo y te gustaría conversar sobre un proyecto, una colaboración o simplemente saludar, por favor hazlo. Puede enviarme un correo electrónico a hello@victoriaomay.com o usar el formulario a continuación. Siempre estoy interesado en trabajar con personas que quieren mejorar las cosas.

Oi. Hello. Hola.

Victoria O’May ha diseñado para nosotros la cubierta del poemario de Kepa Murua ‘Canciones para Pau Donés’. Ella ya diseñó la cubierta del libro de relatos de Ángela Mallén ‘Entretanto, en algún lugar’. Nosotros estamos encantados de trabajar con ella porque siempre busca un punto sorprendente, nada convencional, a todo lo que hace. Por ello os la recomendamos si es que os dedicáis profesionalmente a este mundo.

I’m Victoria O’May Alves, Brazilian by birth and a nomad at heart. I help brands and ideas come to life through thoughtful processes and a conceptual approach.

After working as an art director/creative for the advertising industry in São Paulo and London for a few years, in 2012 I decided it was time for a change in lifestyle and career direction and moved to Spain. I’m now based in the Basque Country working internationally with clients and in partnerships, with a special focus on brand identity, visual narratives and illustration. I approach design from a strategic perspective and strive to create work with a spark of wonder.

If you like the work and would like to chat about a project, a collaboration or just say hi, please do so. You can email me at hello@victoriaomay.com or use the form below. I’m always interested in working with people who want to make things better.

«El autor me pidió que hablase de Venecia…»

Elvira Martínez y Rafael Manrique, presentando ‘En Venecia’ en Casa del Libro.

El pasado 3 de junio, Rafael Manrique presentó su libro de viajes ‘en Venecia’. Le acompañó en aquella ocasión (Casa del Libro, Santander), Elvira Martínez, colaboradora y correctora de sus libros. Estas fueron sus palabras, cargadas de anhelos y vivencias de una ciudad que no ha pisado aún pero que tarde o temprano acabará haciéndolo:

El autor me pidió que hablase de Venecia, y yo, como soy una insensata, dije que sí,  porque, entre unas cosas y otras, yo  todavía no he estado en Venecia.

El primer recuerdo que tengo de Venecia es de la profesora de la historia de arte, en bachiller, Elena Macho se llamaba. Se saltó el temario y estuvo todo el curso hablando de Venecia. Empezó  por decir que era una ciudad hecha de más de 100 islas y más de 400 puentes, lo que me pareció algo muy poco serio para una ciudad. Después nos dijo que las islas se sostienen con unos troncos de árboles para no caer al fondo de la laguna… Tampoco lo vi nada bien…

En aquel entonces no había tantas imágenes como ahora, y ella nos hablaba de las arquitecturas renacentistas y de las barrocas de Venecia, de tal manera que, aunque yo no entendía a veces lo que decía, su pasión me conmovía cada día. 

Mi libro de historia de arte estaba forrado, y había puesto en el forro una foto de Rafael, no el pintor, sino el cantante. Ella lo vio. «Te voy a hacer un favor», dijo. Y lo arrancó, y mi foto fue a la papelera.  «Con el tiempo, me lo vas a agradecer…».  «Si te gusta la música, ahorra y compra un transistor y oye Radio 2, allí verás la música de Venecia…». Y me habló de Monteverdi, Vivaldi, Callavi, Albinoni, Wagner. Yo lo hice.

Creo que desde entonces, arquitectura y música van siempre conmigo.

Unos pocos años después, cuando ya no me gustaba Rafael, empezaba a saber otras cosas que me gustaban, ¡y mucho!, había oído muchos madrigales de Monteverdi y ya tenía un tocadiscos, y un día oí en la radio un fragmento de las Vísperas de la Virgen de Monteverdi, y lo quise entero y fui a comprarlo. Había dos en la tienda, de dos coros y dos directores. Yo no tenía criterio para elegir y le pregunté al dependiente cuál era mejor, y me dijo: «Llévate este (Philippe Herreweghe), y cuando lo ames, ven y compra el otro». Entonces supe que hay cosas que no te gustan, otras que te gustan y otras a las que amas.

La Venecia que nunca he pisado es bella y etérea, como si fuera un cielo, pero con edificios, y yo tengo el color de esos edificios… anaranjado, mostaza, siena…, y los matices que les confiere el sol desde que el alba al ocaso;  y tengo el color de las columnas, de las estatuas, de las fachadas, de los palacios…,  que también están cada el día a la espera de nuevo de la luz del sol…

Cuando vaya, viviré de noche mucho… La primera noche será para la plaza de San Marcos, cuando no haya nadie, para que sea solo para mí por unas horas. Me sentaré en cualquier sitio, andaré despacio, a mirar, a admirar, a llenarme de esa belleza que no he visto todavía. Sé que llegarán después los barrenderos y no me molestarán, porque cuidan la plaza. Pero sí que me enfadaré cuando personas pasen por esa plaza haciendo footing al amanecer. Lo veo por las cámaras web. Pasearé por esa plaza casi hablando con Claudio Monteverdi, y pensaré cómo se le ocurrió el cambio que dio a la música…, se salió del canon de la música renacentista y, con ello, creó la música barroca temprana con la ópera La fábula Orfeo, en 1606; y no solo eso, inició también la ópera tal como es hoy… A la mañana entraré a la basílica de San Marcos, donde él  fue maestro de cantores y director de coro.  ¡Cómo me hubiese gustado cantar en ese coro…! 

Iré a su tumba. Alguien cada día pone dos rosas en su lápida…; me gustaría hacer esa tarea…, estoy en deuda con él, su música me acoge siempre. 

En Venecia, de Rafael Manrique.

Para no olvidarlo nunca, tengo al lado del ordenador una foto de su tumba que este autor me trajo hace años.

Iré a ver las iglesias que hizo allí Palladio, la del Redentor, cuya fachada blanca límpida de mármol mira a la laguna, aunque esta estará menos limpia… Creo que tocaré levemente ese mármol. Y la del  San Giorgio Maggiore, acabada en 1567, que convive sin problemas con el edificio que está al lado que hizo Tadao Ando, ya en XXI;  y eso me hará recordar que tengo que ir a ver La Iglesia de la Luz (1989),  que hizo en Japón.

Iré a la iglesia en que bautizaron a Vivaldi. Iré al palacio donde Wagner compuso Tristán e Isolda.  Andaré por los lugares por los que pasó Leonardo de Vinci cuando ayudó a defender a esta ciudad de los turcos.

Iré a la Fenice, desde luego, ya ha ardido 2 o 3 veces, pero correré ese riesgo. Y lo haré más de una vez.

Y todo lo demás…

Caminaré cada día por las callejas (creo que son 400)  hasta que no pueda andar un paso más.

Estoy también en deuda con Elena, que me abrió los ojos y los oídos. Seguramente ya no estará aquí… 

Intentaré llevarle unas flores.

‘Megustas’, seguidores y contactos: nuestras redes sociales

Desde que aparecimos en 2009 hemos procurado estar activos en redes sociales. Nuestro proceder, lo reconocemos, no es el canónico: prestamos atención en la medida de lo posible, a veces tardamos en contestar, y rara vez entablamos diálogo. Sin embargo, a veces miramos las estadísticas y nos sorprendemos al comprobar que tanto ‘adanismo’ se vea recompensado con la atención de cientos de personas.

En Facebook, nuestra página le gusta a 2.174 personas.

En Twitter, tenemos 1.591 seguidores

En Instagram, nos siguen 1.690 personas.

Gracias a todos.

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