Categoría: Lecturas

La exploración de los límites de la dignidad, en ‘La enfermedad’, de Klabund

El escritor Ricardo Martínez Llorca dedica, en la revista Culturamas, una crítica a la obra ‘La enfermedad’, de Klabund. Os dejamos una cita y un enlace a la publicación digital.

Un extraño grupo de gente se reúne en una pensión, como se reunieron, aunque en diferente escala, los protagonistas de La montaña mágica. Y así se da origen a algo que está trazado con el formato del cuento largo o de la novela corta, pero que bien podríamos catalogar como teatro de situación. De hecho, hay un ligero guiño metanarrativo, pues dentro de la obra algunos de los protagonistas se disponen a participar en una obra de teatro, y otros a ser espectadores. Se nos indica, de alguna manera, que ellos son conscientes de formar parte esencial, tan esencial como es la creación de personajes, de una obra. Y el tema de esta obra es una exploración acerca de los límites de la dignidad. Entendiendo por dignidad un atributo social: la dignidad se demuestra manteniendo una compostura en un entorno y en unas circunstancias, que pueden ser tan tristes como una tuberculosis.

Ricardo Martinez Llorca. Culturamas

Libación de una herida: un fragmento de ‘Pinar, piscina, plenilunio’, de Patricia Rodríguez

En la cocina, encuentro al hombre que sostenía el vaso de güisqui con gesto demostrativo. Está haciendo algo en el fregadero. En una mano sostiene un cuchillo pero no veo qué es lo sostiene con la otra. Con la cabeza baja, concentra toda su atención en lo que está manipulando. Pero no me fijo en lo que es porque veo, sobre todo, su pelo negro rizado y un poco largo. Es una especie de mancha vacía o una interferencia, como si estuviera hecho de un material que absorbe demasiada luz. 

Esta anomalía óptica interrumpe la continuidad de todas las cosas con las que limita en el plano visual. Es una incisión en la consistencia que suele tener la realidad. No hay nada así de negro en nuestra naturaleza más inmediata, los bosques que nos rodean tiene otra densidad, el cielo nocturno está lleno de perforaciones diminutas que le dan una textura gaseosa, quizás se parezca a la brea.

Está pelando uno de los limones que hay al lado de la bolsa de hielo de la gasolinera. Sus manos se elevan sobre el fregadero a medida que la espiral de la cáscara se hace más larga. Está intentando sacarla entera, sin romperla. 

Parece a punto de lograrlo pero algo interrumpe su concentración, o la mano se le resbala sobre el limón mojado porque lo suelta y el ruido metálico del cuchillo estalla contra el fregadero de acero inoxidable. Se ha cortado. Una hebra de sangre aparece en el dedo índice de su mano izquierda. Me acerco para examinar la herida y le sujeto la mano por la muñeca. Él sigue sin cambiar su gesto de dolor pequeño con un poco de vergüenza contraída. Hago lo mismo que haría si fuera un niño quien se hubiera cortado. Le limpio la sangre chupándole el dedo. 

Está un poco borracho y tarda en darse cuenta de que estoy libando su herida. Retira la mano y me mira como si estuviera loca, luego entiende que es otra cosa. Me toca la cara. Una mano a cada lado de la mandíbula. Aprieta mis mejillas con la fuerza suficiente para hacer que se me despeguen los labios. Si su dedo sigue sangrando va a mancharme la cara. Cierra su boca contra la mía y acepta el mensaje. En eso consiste, ha sabido interpretarlo. 

«¿Por qué estabas pelando un limón?»

«No quería la fruta, quería su cáscara».

Pinar, piscina, plenilunio. Patricia Rodríguez

 

Tres ‘microorganismos’ del próximo libro de Ángela Mallén

Os dejamos tres aforismos, a modo de microorganismos benefactores, extraídos del libro de Ángela Mallén, que tendremos a la venta a partir del 19 de septiembre. El libro, callado está dicho, se titula ‘Microorganismo’.

 Con el tiempo, la memoria pasa de ser una sala de máquinas a una caja de sorpresas.

* * *

La bondad es una naturaleza. El bien es una opción.

* * *

La verdad está más cerca de la incertidumbre que de la certeza. 

Microorganismos, de Ángela Mallén

De las muchas Venecias, por Rafael Manrique

El Festival de Venecia, que se celebra estos días en la Serenissima, vuelve a traer a la palestra una ciudad que es, como define Rafael Manrique, nuestro autor de En Venecia, una obra maestra. Nada en el mundo se le parece, nada en el mundo es más bello. Una ciudad salida de la mano del hombre, que no estaba en la naturaleza, pero que es naturaleza si el hombre la construyó. Una ciudad que, como los grandes héroes del pasado, no está llamada a perdurar.

Os dejamos un fragmento de su libro:

Es inexacto usar aquí el singular, más propio sería hablar de Venecias: una fantasmal, otra real, otra histórica, otra literaria, otra imaginaria, otra delirante, otra condenada…; tal vez por eso es inagotable. Se puede saltar de una a otra. Y todas son completas y raras y capaces de resonar con eficacia en eso que sea el alma humana. Nunca creo haberla comprendido, a Venecia, digo; al alma, aún menos. Y nunca tengo bastante como para no desear volver una y otra vez. Es lo que pasa con las obras maestras, siempre están por delante de uno. Y, aunque se encuentra en declive desde hace ya cientos de años, conserva intacto su encanto delicado, frágil y bello. Supongo que es su excepcionalidad lo que la hace tan conmovedora, lo que me ata a ella. O tal vez sea esa debilidad, esa fragilidad que ahora tiene. Su belleza deslumbrante la aleja de nosotros, pero su vulnerabilidad la acerca. Es una ciudad que produce más sensaciones de las que se pueden gestionar. Las calles, las plazas, las iglesias, los palacios están hechos de una mezcla coherente y armónica de mármoles de varias tonalidades y bellos ladrillos rojos…; y, sobre todo, canales. Y puentes. Ha habido más lugares así. Dicen las crónicas que Tenochtitlán, la capital azteca que vieron los españoles al llegar al Nuevo Mundo, también era muy hermosa. Viajeros por China describieron también ciudades con canales y bellos edificios. Lo que la diferencia de ellas es que a esta resulta fácil acceder. Las otras ya no existen. Dejando al margen este crudo realismo, lo que nos conmueve aquí es la acumulación en una laguna, donde el mar Adriático forma una elegante media luna con Europa, de estilos arquitectónicos y urbanísticos entre oriental, occidental, mítico y poético de una belleza inefable. De ahí surge una ciudad distinta a todas. La atmósfera, el ambiente no es el del Estambul otomano e islámico ni el de las viejas ciudades europeas medievales o monumentales, siempre con una referencia final a Roma. 

Es una ciudad que produce más sensaciones de las que se pueden gestionar

Rafael Manrique, En Venecia
En Venecia, de Rafael Manrique.

Una clase social que empieza a sentirse segura, poderosa y rica va creando un tipo de ciudad que más bien se vincula con Bizancio o, más exactamente, a una forma idealizada de ella, más imaginaria que real. El resultado es que Venecia posee elementos bizantinos, romanos, medievales, barrocos, renacentistas, incluso los siglos XX y XXI empiezan a asomarse a sus canales, lo que contribuye aún más a esa mezcla fantásticamente acertada que es esta ciudad. Es como si, de forma invisible pero real, contuviera la esencia de toda ciudad humana.

Carnaval de Venecia. © Frank Kovalchek, Anchorage, Alaska, USA

‘La soledad también es un lenguaje oculto’, un poema de Aurora Díaz Obregón

Aurora Díaz Obregón y Carlos Iriondo fueron los ganadores de la 40ª edición de los Premios José Hierro de Poesía y Relato Breve del Ayuntamiento de Santander, la primera en el apartado de poesía y el segundo en narrativa, por sus obras ‘Luz en el Sacro’ y ‘Las meras’, respectivamente. El jurado, asimismo, concedió sendos accésits a Víctor Ruiz Polanco y Marta Falagán en poesía y narrativa por las obras ‘Suburbanidades’ y ‘La herencia’, respectivamente.

Como las 10 ediciones anteriores de los premios, podéis pedir un ejemplar de esta en vuestra librería habitual (en Santander, Vorágine, por ejemplo) o tienda de venta online como la de nuestra propia página web.

Os dejamos un poema de Aurora Díaz Obregón de su libro ‘Luz en el Sacro’, premiado el pasado año:

Poema 13

La soledad también es un lenguaje oculto 

cuando el sol se estira las cucarachas se esconden

suelen visitarme a media tarde

buscando frescor en el baño


supe desde el primer día

que no estaría sola

que dentro de toda la belleza del paisaje

también hay espacio para seres rechazados

y lenguas ocultas 

Aurora Díaz Obregón. Luz en el Sacro.
Aurora Díaz Obregón
Aurora Díaz Obregón

Once ediciones de los Premios Hierro

Desde el año 2011 venimos editando por encargo del Ayuntamiento de Santander los Premios Hierro de Poesía y Relato Breve que anualmente se conceden a personas con algún tipo de vinculación con el municipio y que tengan menos de 30 años.

Para nosotros este es un encargo que realizamos encantados, dado que apenas hay oportunidades editoriales para los jóvenes valores que quieren ver publicada su obra. La relación de premiados es numerosa. Entre premios y accésits, el número de poetas y narradores publicados por nosotros ronda las cuatro decenas. Por lo general, cada obra incluye dos textos premiados y dos accésits.

Las ilustraciones de la cubierta han sido realizadas hasta 2014 por la artista Sara Huete y a partir de entonces por Javier Fernández Rubio, responsable también de la edición de las obras. La única excepción en este último período la puso Fría Aguilar, quien ilustró la cubierta de la edición de 2018.

Como todos nuestros libros, estos premios pueden conseguirse en librerías físicas y online, incluida nuestra página web.

Novedades para los próximos meses

Ahora que comienza la nueva temporada es para nosotros un placer anunciaros algunas de nuestras próximas novedades. Después de publicar un par de nuevas ediciones de obras ya publicadas (‘Orgullo travestido‘, de Juan Carlos Usó, y ‘Canciones para Pau Donés‘, de Kepa Murua) nos adentramos propiamente en lo que son novedades que comenzarán con un libro de aforismos, ‘Microorganismos‘, de Ángel Mallén.

Tras los microensayos de Mallén llegará el turno a una novela breve de un autor muy llamativo que nos preciamos haber introducido en el país: Alfred Henschke ‘Klabund’, del que ya publicamos en su momento ‘Historia de la literatura alemana contada en una hora’. Klabund vuelve a la palestra ahora con una nouvelle, ‘La enfermedad‘, seguida de algunos textos fragmentarios escritos durante su estancia en un sanatorio de Davos (Suiza). Al igual que en la anterior ocasión, la obra ha sido traducida por Olga García, que es también quien se ha encargado del estudio introductorio de esta figura fascinante de la literatura germana.

Ignacio Sánchez Mejías. Muere el hombre, nace el mito’ es un libro personalísimo, destinado para los amantes del toreo y también de la cultura en general y de la Generación del 27 en particular. El libro se estructura en dos partes: un estudio introductorio, a cargo de Susana Teruel Martínez, estudiosa de la figura de Sánchez Mejías, a quien dedicó una tesis doctoral; y una antología poética que aglutina los poemas más destacados que la vida, obra y muerte de Sánchez Mejías ha inspirado en lengua castellana. Esta parte ha sido compilada por Salvador Arias Nieto.

Juanto a Klabund, la narrativa viene de la mano también de Francisco Taboada. Cinco relatos largos componen ‘Entre la multitud y el agua‘, que presenta la soledad como una enorme paradoja, el grial luminoso y oscuro que buscamos con la esperanza de no encontrarlo jamás. Si es imposible estar solo en la sociedad actual, la conquista de la soledad es necesaria para la creación de la persona individualizada del grupo, no devorada y anulada por el conjunto.

Provisionalmente, cerramos este capítulo de novedades con la publicación de una antología poética de un autor británico ya desaparecido. En esta ocasión es Norman Cameron quien se se asoma a la colección de poesía del siglo XX compuesta por escritores europeos ya desaparecidos como Robert Nye o Gherasim Luca. La obra ha sido traducida, prologada y seleccionada por Imanol Gómez Martín, quien ya se responsabilizara de las ediciones de poesía de Martin Seymour-Smith y Robert Nye.

Microorganismos

Después de publicar en nuestra editorial el conjunto de relatos ‘Entretanto, en algún lugar’, la sevillana-vitoriana Ángela Mallén vuelve a la palestra editorial con un libro de aforismos, de sorprendentes reflexiones y también, a modo de microrrelatos, de pequeñas historias salidas de la imaginación de una de las autoras más originales y delicadas del momento. El libro saldrá a escena a mediados de la primera quincena de septiembre.

La enfermedad

Alfred Henschke ‘Klabund’ escribió 70 libros en su corta vida. Enfermo de tuberculosis desfiló con el correr de los años para varios sanatorios suizos, entre ellos el de Davos, sirviendo de modelo para ‘La montaña mágica’ de Thomas Mann. Sin embargo, Klabund es mucho más que un referente de otros: tiene una personalidad literaria fortísima como puede comprobarse en esta novela corta y otros escritos seleccionados por la traductora Olga García. De Klabund ya publicamos hace años ‘Historia de la literatura alemana contada en una hora’.

Ignacio Sánchez Mejías

Subtitulada ‘Muere el hombre, nace el mito’, Susana Teruel Martínez escribe un ensayo sobre la prismática personalidad del torero-escritor. El libro viene secundado por la antología poética más completa que se haya publicado hasta el momento sobre la figura de este intelectual de la Generación del 27 desaparecido trágicamente. El libro también es un estudio de la dramaturgia y la actividad en prensa del que fuera cuñado de ‘Joselito el Gallo’, otro mito del toreo que como él encontró la muerte en el ruedo.

Entre la multitud y el agua

Paco Taboada, de quien ya publicamos los relatos contenidos en ‘Gerónimo de los paracaidistas’, vuelve a ofrecer su narrativa de medio recorrido con media decena de relatos construidos sobre la base de personajes que se asoman a la vida y se despeñan por ella, aglutinados todos ellos desde la óptica de la soledad, como mecanismo para la defensa del individuo ante la agresión de un mundo embrutecido.

Norman Cameron

Inédita en español y en edición bilingüe, esta antología pretende contribuir a dar a conocer a uno de los más singulares intelectuales y poetas británicos. De ascendencia escocesa y educado en Oxford, Cameron perteneció al círculo literario y personal del Robert Graves y Laura Riding. Políglota y gran conocedor del latín y griego clásicos, fue traductor de Rimbaud, Villon, Baudelaire, Heinrich Heine o Nerval, entre otros poetas, aunque también tradujo la narrativa de Henri Murger y Voltaire. Entre sus grandes amigos cabe destacar su relación con Dylan Thomas, de quien era prácticamente su mentor.

‘La Repetición’, arte conceptual y un homenaje a a París, Perec y la Plaza de San Sulpicio

Fuente de San Sulpicio. CC Attribution-Share Alike

Por este libro, le dieron a su autor, Raúl Hevia, y de rebote a nosotros, un Premio de Artes Plásticas en Cantabria. Pero más allá del libro-concepto (una portada que es la cartela de una única imagen que está en el interior y de la que el texto libresco es un larguísimo pie de foto), ‘La Repetición. Tentativa’ es una decidida carta de amor a París, a Perec y a la Plaza de San Sulpicio, por la que han pasado absolutamente todos los que han sido cultura francesa en los últimos siglos.

Hevia, uno de los artistas más importantes de este país, siguió los pasos de Perec y tomó nota de todo lo que acontecía ante sus ojos durante tres días en la citada plaza. El resultado de ese intento de agotamiento de un lugar de París lo destiló en una única imagen y en un texto que es una larga enumeración, tan del gusto de Perec-Hevia, y una hermosísima historia de la Plaza de San Sulpicio, que es decir la historia de París.

El autor se documentó profundamente en la historia de esa plaza. Llegó a saber dónde vivían quienes algo han sido en algún momento dado, a un gran nivel de detalle. Cruza en el tiempo y en el espacio la plaza. Habla de historia, de arquitectura, de represión y libertades, todo lo que de sí ha configurado a París como la gran urbe mundial en el imaginario cultural de la humanidad.

Os dejamos unos párrafos en los que se cuenta el origen de la enemistad de dos vecinos de la plaza: los modistos Karl Lagerfeld y Yves Saint Laurent:

Jacques de Bascher de Beaumarchais (nombre al que algunos enemigos sumaban la coletilla de pas cher, de bon marché), se instala, en 1973, en el apartamento que su nuevo amigo Karl Lagerfeld tiene alquilado en el 6 de la plaza Saint-Sulpice. No se separarán hasta la muerte de Jacques, quince años después. El apartamento (que Karl redecorará cuatro veces en diez años) estaba en un edificio diseñado también por Gioivanni Servandoni, mirando hacia la iglesia, y conservaba un dormitorio de cuatro metros de altura. Parece ser que sobre el parquet del salón había aparcada una imponente Harley-Davidson con los espejos retrovisores vueltos hacia el techo y cubiertos de generosas rayas de cocaína, los días que había fiesta. Jacques era el salvaje seductor, el «chic absoluto» y decadente, el esteta extravagante politoxicómano que organizaba en casa veladas excesivas para el Tout-Paris, tan inolvidables como únicas (podías encontrarte a un par de princesas centroeuropeas y a varios miembros del cuerpo de bomberos del vecindario, a medio vestir), que enamoró a Yves Saint Laurent precipitándole hacia un abismo autodestructivo del que ya no se recuperó; el que parece ser estuvo en el origen de la enemistad mítica e irreconciliable entre Lagerfeld y Saint Laurent.

‘La Repetición. Tentativa’. Raúl Hevia
Portada de La repetición. Tentativa
‘La Repetición. Tentativa’. De Raúl Hevia.

La colección de poetas británicos alcanzará su novena entrega en octubre con la publicación de la antología poética de Norman Cameron

Norman Cameron. Antología poética.

En octubre tendremos en la calle la novena entrega de nuestra colección de poesía británica. Se trata de la poesía del escocés Norman Cameron, totalmente desconocida en España y que sorprenderá a todos aquellos que se acerquen a esta antología, que volvemos a editar en edición bilingüe castellano-inglés.

También volvemos a recurrir para la ocasión a Imanol Gómez Martín, quien ya tradujera para nosotros la obra de dos monstruos de la poesía británica de mitad del siglo XX: Martin Seymour-Smith y Robert Nye. Al igual que con estos, la antología de Norman Cameron viene precedida de un estudio introductorio. La selección de poemas y notas explicativas son también obra de Gómez Martín.

No queremos olvidarnos en estos momentos del poeta estadounidense Warren Hope, desparecido el pasado mes de mayo, sin el cual esta obra no hubiera sido posible. Hope nos cedió los derechos para la traducción al castellano de los versos de Cameron, ya que es su albacea, al tiempo que nos facilitó las imágenes que ilustran el libro.

Norman Cameron y esposa. Cortesía de Warren Hope.

La poesía de Cameron es de una singularidad tal que no cabe agruparlo con cualquier otro de los creadores contemporáneos. Es esta independencia creativa la que marcó su poesía, alejado del abrazo de oso del círculo de Robert Graves y Laura Riding, con los que convivió durante un tiempo en Mallorca.

Norman Cameron, de ascendencia escocesa, nació en Bombay en 1905 y se educó en el Fettes College y el Orion College en Oxford, donde conoció a Robert Graves y Laura Riding en 1927, tejiendo entre ellos una relación de camaradería y respeto que duraría hasta su muerte en 1953. Fue Superintendente de Educación en Nigeria, redactor publicitario en Londres y trabajó para las fuerzas armadas británicas en Italia y Austria. Políglota y gran conocedor del latín y griego clásicos, fue traductor de Rimbaud, Villon, Baudelaire, Heinrich Heine o Nerval, entre otros poetas, aunque también tradujo narrativa como “Escenas de la vida bohemia” de Henri Murger o “Cándido” de Voltaire. Entre sus grandes amigos cabe destacar su relación con Dylan Thomas, de quien era prácticamente su mentor, el poeta Alan Hodge, el pintor John Aldridge, James Reeves y G. Orwell. Como poeta publicó “The Winter House and other poems”, J.M.Dent and Sons, 1935; “Work in Hand”, The Hogarth Press, 1942, con Alan Hodge y Robert Graves; “Forgive me, Sire”, Fore Publications, 1950. Su poesía completa “The Collected Poems of Norman Cameron  1905-1953” , The Hoghart Press, se publicó en 1957 con una introducción de Robert Graves. 

Si se ha de definir la poética de Norman Cameron habría que utilizar, sin duda alguna, el término singularidad. Como recalca Warren Hope, biógrafo y máximo especialista en la obra de Norman Cameron: “el poema no lo busca el poeta, sino que aparece a pesar de la renuencia del poeta. La forma del poema no está impuesta por el poeta: el patrón crece ante sus ojos”. 

El poema no lo busca el poeta, sino que aparece a pesar de la renuencia del poeta. La forma del poema no está impuesta por el poeta: el patrón crece ante sus ojos

Warren Hope

La colección

Para desarrollar este proyecto se ha requerido el concurso de buen número de traductores (y poetas, todo sea dicho, ya que reúnen ambas condiciones todos). Eva Gallud Jurado tradujo ‘Contraataque’, de Siegfried Sassoon, uno de los poemarios más importantes por su impacto en la I Guerra Mundial. Del mismo período, Gallud también tradujo la obra completa de Rupert Brooke y una antología de seis poetas británicas (‘Nada tan amargo’), encabezada por Vera Brittain. Paula Fernández tradujo todos los poemas que sobrevivieron a Roland Leighton, novio de Brittain fallecido en Francia.

Portada de la revista The Review. Cortesía de Warren Hope.

Imanol Gómez Martín, de quien ahora publicaremos su traducción de la poesía de Norman Cameron, fue también quien tradujo la de Martin Seymour-Smith y la de Robert Nye. Gabriel Insausti tradujo la de William Henry Davies y cuatro traductores, sí cuatro, se encargaron de traducir los poemas de uno de los padres de las vanguardias europeas, Gherasim Luca. Los traductores trabajaron sobre los textos en francés y rumano y fueron Vicente Gutiérrez Escudero, Catalina Illiescu y Eugenio Castro. En total, ocho traductores a los que desde aquí agradecemos el trabajo realizado.

Todos ellos hicieron mucho más que traducir, dando sentido a la figura del editor literario, aquel que se encarga en preparar la edición en todos sus extremos, desde la selección de poemas hasta su traducción, pasando por su estudio introductorio y notas explicativas.

Si algo da sentido a la labor editorial es la de desvelar, descubrir, hacer aflorar aquello que está oculto. No somos tan pretenciosos como para pensar que estos nueve libros recogen poesía totalmente inédita en español, pero sí en la mayoría de los casos es desconocida para los amantes de la poesía con seguridad.

‘Amapola’, un poema de Manuel Laespada incluido en su poemario ‘Ponme caras’

Ponme caras, de Manuel Laespada.

Amapola

Tu bermejo me abruma, bébete

un poco de ese sol que tanto ríe,

deja a tu corazón que se embriague

de la voz monocorde, del lamento

de la cigarra, y reza

para que tanta sangre no salpique

desde los pétalos a tus raíces

y acabes −como el día− deshojada. 

Ponme caras, de Manuel Laespada
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