Categoría: Novedades

‘Del gen al género’, ya disponible en epub

Ya tenemos disponible en epub la versión digital del ensayo ‘Del gen al género’, de Rafael Manrique. Nuestros libros digitales son distribuidos por Bookwire y son fácilmente localizables en librerías, canales de venta online, e-bibliotecas y plataformas de lectura de todo tipo. El epub sale al mercado a un precio de 3,99 euros.

‘Un millón de pasos. Las vueltas por el mundo de un tipo corriente’, de Álvaro Machín, ya a la venta

Un millón de pasos, de Álvaro Machín.

A partir del 23 de mayo ya tendremos a la venta en toda España ‘Un millón de pasos. Las vueltas por el mundo de un tipo corriente’, un libros de viajes, de andanzas, de experiencias y de reflexiones del periodista de Santander Álvaro Machín, con prólogo de la también periodista Marta San Miguel e ilustración de portada de Pedro Sainz Guerra.


«¡Yo no viajo para llegar a ningún sitio. Lo hago tan solo por el placer de ir!», dijo el autor de ‘La isla del tesoro’. A Robert Louis Stevenson le gustaba viajar y contar historias, algo que comparte con Álvaro Machín, periodista de Santander. ‘Un millón de pasos. Las vueltas por el mundo de un tipo corriente’ es justo una recopilación de itinerarios y crónicas en carne propia.

No es una guía de viajes ni los relatos que escribiría el protagonista de ‘El último superviviente’. Es la colección de anécdotas, personajes y experiencias a lo largo de unos cuantos años de camino de un tipo corriente que lleva en la maleta, sobre todo, curiosidad. Relatos de andar por algo lejos de casa. Uzbekistán, Camboya, las carreteras de Benín, los vagones del Transiberiano, un par de timadores en Tiananmén o el balcón de un restaurante en Torun (Polonia). De los destinos, de las distintas compañías, de los motivos y del ánimo que envuelve cada fecha hay detalles en los relatos de cada capítulo.

El autor

Álvaro Machín (Santander, 1976) ha vivido siempre cerca de las vías del tren. Desde niño, le gustaron las historias de viajeros. Para escribir crónicas se fue a Bilbao a estudiar Periodismo y, siendo un crío, empezó unas prácticas en El Diario Montañés. AllÌ sigue practicando su profesión desde entonces, una labor que ha compaginado con etapas en la radio (COPE y Punto Radio), en televisiones locales de Cantabria y como profesor de Redacción de otros aprendices de periodista. Ganador del Premio periodístico Langarita y del Solidarios ONCE en Cantabria.

Puntos de venta físicos y online de ‘Caminar hasta el anochecer’, de Lydie Salvayre

Caminar hasta el anochecer, de Lydie Salvayre.

El Corte Inglés, FNAC, Casa del Libro, Amazon, Troa, Elkar, San Pablo, La Central, Laie, Santos Ochoa, Antígona (Zaragoza), Museo Thyssen Málaga, Agapea Factory (Palma de Mallorca, Málaga, Santa Cruz de Tenerife), Biblioteca de babel (Palma de Mallorca), Caselles (Lérida), Finestres (Barcelona), Jaimes (Barcelona), La Llar del Llibre Centre (Sabadell), Rals (Sant Antoni de Calonge, Girona), Berbiriana (La Coruña), Eixo (Orense), Follas Novas (Santiago de Compostela), Santos Ochoa (La Coruña), Ambra (Gandía), Noviembre (Benicassim), Fan Ser (Valencia), París Valencia (Valencia), Tirant Lo Blanch (Valencia), Ali i Truc (Elche), Herso (Albacete), Popular Libros (Albacete), Antonio Machado (Salesas y BBAA, Madrid), La Buena Vida (Madrid), Cervantes y Compañía (Madrid), El Aleph (Madrid), Grant (Madrid), Tipos Infames (Madrid), Anti Liburudenda (Vizcaya), Binario (Bilbao), Cervantes (Oviedo), Babel (Granada), Lual Picasso (Almería), Luces (Málaga), Picasso (Granada), Canaima (Las Palmas de Gran Canaria), Dlibros (Torrelavega), El Paso (La Laguna), Inusual (Granada), La Librería Ambulante (Sevilla), Libelista Sa Pubilla (Calonge, Girona), Primicia (Maspalomas), Vorágine (Santander), Galatea (León), Letras Corsarias (Salamanca), Cervantes (Miranda de Ebro), Margen (Valladolid).

‘La educación de las hijas’, ya en preventa

Ya tenemos en preventa La educación de las hijas, de Mary Wollstonecraft. Esta nueva edición de la obra viene prologada por Amelia Valcárcel, que introduce con maestría y lucidez la vida y el contexto histórico de la mujer a finales del siglo XVIII.

La educación de las hijas es una guía de comportamiento, un texto que aconseja no solo acerca de asuntos morales como la benevolencia, sino también acerca de los relacionados con la etiqueta, como el vestir. Este tipo de escritos era extremadamente popular durante el siglo XVIII, en particular entre la clase media emergente, la cual veía en ellos la forma de desarrollar unas costumbres en la clase media que desafiaran el código de comportamiento aristocrático. Algunos fragmentos, como el de la descripción de Wollstonecraft del sufrimiento de la mujer soltera, apuntan a que la escritora no se contentó con simplemente imitar a otros autores.

La obra, escrita cuando tenía 28 años, es considerada un antecedente de Vindicación de los derechos de la mujer, el clásico por el que es conocida Wollstonecraft.

La educación de las hijas, de Mary Wollstonecraft.

Caminar hasta el anochecer, de Lydie Salvayre

Ya tenemos a la venta el libro ‘Caminar hasta el anochecer’, de Lydie Salvayre.

El libro fue recibido en su momento en Francia con unánimes elogios. Estos son algunos de ellos:

«Un texto de una fuerza y honestidad intelectual poco comunes.» Le JDD

«Una lección estética, cultural y social impartida con una generosidad colérica.» Le Soir

«Nos encanta cuando se enciende, cuando se rebela, cuando se aventura en sus propios atrincheramientos.» Livre

En Le Soir.

‘Caminar hasta el anochecer’, una noche en el museo de la que se vendieron 300.000 ejemplares

En Le Matin Dimanche.

Lydie Salvayre vendió 300.000 copias de su libro ‘Caminar hasta el anochecer’, que cuenta, con humor y mucho temperamento, la tormenta de ideas y recuerdos que le vinieron a la cabeza cuando pasó una noche sola en el Museo Picasso de París, enfrentada a la estatua de Giacometti ‘El hombre que camina’.

La idea, y por lo tanto el libro, surgió de la editorial francesa Stock, que llevaba a cabo una colección sobre la base de una serie de escritores que pasaban una noche en un museo. Ese era el nombre de la colección: Una noche en el museo.

En el caso de Salvayre, el museo elegido fue el Picasso de París y la obra de referencia, tal vez una de las esculturas más bellas y misteriosas que hayan salido de las manos de un artista: ‘El hombre que camina», de Giacometti. Al tiempo que Salvayre cuenta como humor y sinceridad cómo le surgió el encargo y cómo detesta el mundo artificial del arte institucional, el diálogo con la escultura le lleva a reflexionar sobre la muerte, propia y ajena, ese ‘anochecer’ hacia el que caminamos todos; el sentido de la obra que Giacometti trató plasmar y la relación tempestuosa con su padre.

Salvayre, hija de republicanos españoles exiliados -su primer apellido es Arjona-, guarda un sentimiento ambivalente hacia el ‘frañol’ hablado con desparpajo por su madre y la violencia y el compromiso político del padre, del que habla sin ambages.

De Salvayre, que ganó el premio Goncourt en 2014, publicamos hace escasos años ‘Siete mujeres’, un ensayo biográfico de siete grandes mujeres de la literatura. Tanto uno como otro fueron traducidos por Marta Cerezales Laforet.

‘Caminar hasta el anochecer’, una lectura poderosa y llena de sangre de la premio Goncourt Lydie Salvayre

Caminar hasta el anochecer, de Lydie Salvayre

Con la estatua de Giacometti ‘El hombre que camina’ como punto de partida, la ganadora de Goncourt 2014, Lydie Salvayre, emprende en ‘Caminar hasta el anochecer’ una emotiva reexploración de su indignación y la historia de su familia como hija de un exiliado español.
Lydie Salvayre pasó una noche entera sola en el Museo Picasso durante su exposición Picasso-Giacometti. Habiendo tenido una pasión duradera por ‘El hombre que camina’ (una obra que ella ve como la esencia misma del arte pero que solo había visto fotografiada anteriormente en revistas), estaba segura de que se sentiría profundamente conmovida cuando se enfrentara a tanta belleza. Y sin embargo, ver este “cuerpo inmóvil, helado pero también en movimiento, como olas en el mar que el frío ha congelado el oleaje” sólo le produce una leve irritación.
¿Es analfabeta en belleza? ¿Esta sensibilidad se transmite sólo entre los acomodados para reforzar su exclusividad? ¿Es el espacio el que obstaculiza la pieza y la priva de su mensaje profundo? Ella está confusa y llena de preguntas.
Entre líneas –a medida que la autora desvela su relación con su padre, su familia de comunistas españoles exiliados, su obsesión por la humildad y la denuncia anclada en cada injusticia–, el lector descubre poco a poco sus exigentes expectativas ante el arte y su miedo a la muerte. Una lectura poderosa y llena de sangre.
Lydie Salvayre ha escrito una veintena de libros, traducidos a muchos idiomas, incluido ‘Pas pleurer’, ‘No llorar’, que ganó el Premio Goncourt 2014.

El libro estará a la venta en toda España el 28 de marzo, pero ya puedes reservar un ejemplar en tu librería favorita o en tu canal de venta online habitual.

Caminar hasta el anochecer, de Lydie Salvayre, 300.000 ejemplares vendidos en Francia.

Puntos de venta física y online de ‘Una mujer viaja por el mundo’, de Maria Leitner

‘Una mujer viaja por el mundo’

Casa del Libro, FNAC, El Corte Inglés, Amazon, Troa, Elkar, Laie, Santos Ochoa, Antígona (Zaragoza), Cálamo (Zaragoza), La Pantera Rossa (Zaragoza), Agapea Factory (Palma de Mallorca, Málaga, Tenerife y La Orotava), Finestres (Barcelona), La Llar del Llibre Centre (Sabadell), La Vitgeria (Sant Antoni de Calonge, Girona), Proleg (Barcelona), Berbiriana (La Coruña), Eixo (Orense), Follas Novas (Santiago de Compostela), Santos Ochoa (Coruña), Bartleby (Valencia), Rossa Llibres en Femeni (Valencia), Fahrenheit 451 (Alicante), Antonio Machado (Salesas y BBAA), De Mujeres (Madrid), El Aleph (Madrid), El Buscón (Madrid), La Lumbre (Madrid), La Malatesta (Madrid), Libreralia (Cuenca), Marcial Pons (Madrid), Mujeres y Compañía (Madrid), Visor (Madrid), Cervantes (Oviedo), Vorágine (Santander), Habitación Propia (Gijón), Katakrak (Pamplona), Lagun (San Sebastián), Sancho Panza (Cabezón de la Sal), Taiga (Torrelavega), Walden (Pamplona), Babel (Granada), El Buscón (Cáceres), Lual Picasso (Almería), Luces (Málaga), Picasso (Granada), Rayuela (Málaga), La Latina (Salamanca), Casa del lector (Las Palmas de Gran Canaria), La Sombra (Madrid), Librería de Mujeres (Santa Cruz de Tenerife), Ramón Llul (Valencia), Prole (Barcelona), Sinopsis (Las Palmas de Gran Canaria), Galatea (León), Letras Corsarias (Salamanca), Pastor (León), Víctor Jara (Salamanca), Margen (Valladolid), Biblos (Lugo), Santiago de Compostela (La Coruña), Pontevedra (Pontevedra).

‘Del gen al género’, un ensayo de Rafael Manrique sobre el sexo, el deseo y la identidad en el siglo XXI

A la venta el 7 de marzo

Género e identidad sexual configuran las bases de este ensayo que toma posición a favor de un feminismo y de una izquierda de la igualdad.

A partir del 7 de marzo tendremos a la venta ‘Del gen al género. Sexo, deseo e identidad en el siglo XXI’, del psiquiatra y ensayista Rafael Manrique.

La relación entre sexo, deseo y género es una de las polémicas más importantes y, a menudo, cargadas de ideología y emocionalidad del siglo XXI. Con frecuencia, esas tres realidades se dan como sinónimos o, lo contrario, como opuestas unas a otras. Es necesario establecer definiciones y precisiones o el avance será imposible.

La biología, la motivación y la experiencia se refieren a dimensiones del ser humano que se van a entender en el marco de un debate entre la igualdad y la identidad. Una parte importante de la izquierda y del feminismo ha venido insistiendo en los últimos años, para bien y para mal, en la identidad, dejando de lado el tema de la igualdad y la justicia.

Este libro realiza un recorrido que va desde las realidades biológicas y genéticas humanas hasta la experiencia de género. Biología y experiencia, conceptualmente bien distintas y ambas importantes.

A continuación, el libro se adentra en explicaciones antropológicas y sociales para acabar analizando los movimientos LGTBIA+ como formas de una experiencia real sin pretender ser cualidad superior o inferior a ninguna otra. Lo queer es un movimiento que se vive, según sostienen sus creadoras, como crítico con la totalidad de las posiciones actuales, incluidas las LGTBIA+. 

El libro argumenta su posición a favor del feminismo y de la izquierda de la igualdad, frente al de la identidad. Es un trabajo personal, pero al tiempo incorpora una gran parte de las aportaciones a este tema del pensamiento y la acción de las personas relevantes en estos campos. Cuando en España y en todo Occidente se están debatiendo políticas y leyes sobre la homosexualidad, la transexualidad o la intersexualidad, este trabajo se ofrece como una visión básica para seguir definiendo con precisión conceptos y acciones.

Rafael Manrique

Rafael Manrique Solana es psiquiatra y doctor por la Universidad de Cantabria. Trabaja en práctica privada en Santander. Sus áreas de trabajo son la psicoterapia y las relaciones amorosas, temas sobre los que ha publicado diversos libros. Las áreas de interés no profesionales son el cine y los viajes, sobre los que asimismo ha publicado varios trabajos. Publicó con esta editorial la novela ‘El Gran Vacío Amarillo’, junto a Silvia Andrés Serna y el ensayo ‘Subversivo’, en colaboración con Begoña Cacho. En solitario ha publicado el ensayo ‘Cásate (o no)’.

De cómo utilizar bocetos para causar mal ajeno, un extracto de ‘Luminaria’, de Pablo Díez

También le conté la historia entera de Remigio, de quien se acordaba. Cuando ella tenía veinte años ya estaba nuestro predicador por el Retiro y las calles adyacentes, y en más de una ocasión pidió usar el aseo en La Malvarrosa, que entonces regentaba el padre de Carmen. Éste, que era un señor muy antiguo y cuidaba mucho de la reputación de la clientela, nunca le dejaba usar el servicio, sino que lo mandaba a un pequeño almacén lleno de botellas de gaseosa y lo conminaba a cagar en el mismo sitio que los ratones. Después le obligaba a baldear y a echar serrín y le decía al pobre Remigio:

—Hoy te lo he consentido, pero mañana te vas con los patos del Retiro y les engordas a ellos la sopa.

Tengo un vívido recuerdo del padre de Carmen. Bigote de perro, barriga dura y oronda, zapatillas de andar por casa y faja de aldeano. Era frugal, como buen guardián de botellas. Las cuentas las hacía a tiza contando con los dedos. Se levantó toda su vida a las seis de la mañana. Iba a misa de ocho en Nuestra Señora de la Paz. Su vida vino a reclamarla una dolencia de la mente y del alma. Igual que le ocurrió a Cincinato. Ambos se fueron al hoyo con los cuerpos tan sanos e incorruptos como los de dos corderos sacrificiales.

En fin, señorías, se lo conté todo a doña Carmen, por ser una persona en quien confío y a quien me une una amistad de decenios, casi un parentesco. Le dije con total honestidad que estábamos allí don Carlos y yo para dilucidar cuál de los bocetos de Remigio sería más efectivo para arredrar al alma réproba, o para volver contra ella las fuerzas oscuras.

—Pero, don Rafael, explíquenme bien cómo es ese Sotillo. Si una no se lo imagina, difícil saber por dónde le entrará mejor la cornada.

No escatimé detalles. Se lo describí tal como es. Con cada epíteto notaba yo cómo se amontonaba la repugnancia de la buena señora. Le salía ese ramalazo colérico del padre siempre que se le relataban atentados contra las buenas costumbres. Porque la suya era una familia humilde pero pulcra, y su destino estaba unido al de los grandes. Sus ancestros venían de luchar por la fe verdadera. A ella, legataria de las viejas refriegas de España, le ofendían las historias de descreídos que se rebelan contra los buenos cristianos. Y aún más se indignaba al saber que saldría vencedor de los combates el bando que no tenía al Espíritu Santo de su parte.

Cuando doña Carmen estaba ya en ebullición, casi decidida a empuñar ella misma las armas contra Sotillo, concluí mi arenga con un desafío irresistible:

—Queremos que se cague en los pantalones, Carmen. ¿Cree que puede ayudarnos a elegir entre todas estos textos, dibujos y octavillas?

Tengan en cuenta que la situación era delicada, porque no podíamos equivocarnos. Una amenaza inefectiva o irrisoria nos debilitaría inexorablemente. Errar el tiro nos habría condenado al ridículo y habría magnificado el tremendo poderío de nuestro enemigo. Nos habría obligado a volver a combatir sus trampas desde nuestra nobleza, que es un pésimo cuartel para esa clase de escaramuzas. Sólo teníamos una bala y no podíamos malgastarla.

En un principio consideré que la opinión mía y la del señor Ceballos sería suficiente. Pero en seguida comprendí, al enfrentarme a los bocetos, que necesitábamos una tercera valoración. La de una criatura vengativa. Doña Carmen cumplía como nadie con los requisitos que necesitábamos, y por encima de todo era una mujer. Porque nosotros, los varones, ¿qué sabemos de odio? Lo practicamos con artes de diletante, mientras que las mujeres llevan esa sal en las venas.

Doña Carmen era el mejor exponente de esa escuela. La de la rabia contumaz contra ofensas que a otros nos pasan desapercibidas. La de mil calladas luchas entabladas contra otras tantas rivales. Si el dulce amor es propiedad privativa de los hombres, el odio no repica en ningún sitio como en el corazón de las mujeres. Y no se escandalicen por esto que les digo. Escuchen lo que tienen que escuchar. Acepten la verdad: un muérdago venenoso tiene a las damas enhebradas por lo más estrecho del alma.

En los ojos de Carmen —¡vaya nombre de leona española y de escupidora de fuego!— asomaba el fuego de la guerra que hicieron sus antepasados. En su sangre se atropellaban las ganas de hacer justicia. Cuando era niña y veía pasar las cuerdas de presos por Menéndez Pelayo, no daba ánimos y bendiciones, sino que insultaba uno por uno a cada reo. ¡En buenas brasas vais a arder, tiñosos! ¡Así os cuelguen por los pies!

Carmen aceptó ayudarnos y pasó la noche junto a nosotros analizando bocetos. Dudo que alguna vez haya encontrado una ocupación más satisfactoria.

—Ya verá lo que es bueno ese Sotillo. Me va a escupir el corazón en la palma de la mano. Recuérdenlo bien, señores: por mi madre que el día de hoy estará grabado en su lápida. Se lo juro por éstas, por lo que vale la harina al peso.

Fueron largas horas de comparar ideas amenazadoras. Tres mentes distintas tratando de buscar un consenso, sabedoras de que nos enfrentábamos a un espíritu muy diferente al nuestro. Un espíritu que se nos antojaba inexpugnable. Piénsenlo, señorías, ustedes que son hijos de buenas familias: ¿cómo acobardar al que no tiene nada que perder? Frente a semejante guardia de corps de abogados laboralistas, sindicatos, asociaciones de barrio y demás potencias profanas, ¿qué genialidad puede ocurrírsele al cristiano para franquear tan dura cortina de servidores?

Teníamos una bala de plata que habría de impactar en el corazón de Sotillo. Y muchas impresiones dispersas sobre las que no nos poníamos de acuerdo. A don Carlos, por darles un ejemplo, le gustaba especialmente una idea basada en la legislación primitiva de los romanos, anterior a la Ley de las Doce Tablas, según la cual ha de sacrificarse un macho cabrío en el lugar de un homicidio involuntario.

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