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‘Desafortunada situación de las mujeres que han recibido una educación refinada pero ninguna fortuna ‘, por Mary Wollstonecraft (un extracto)

Hasta ahora he hablado solamente de aquellas mujeres cuyos padres proveerán para su futuro. Pero muchas de las que han recibido una buena educación —o al menos una refinada— no reciben ninguna fortuna y, a menos que carezcan totalmente de delicadeza, deben con frecuencia quedar solteras. 

Son pocas las maneras de ganarse el sustento y todas son muy humillantes. Quizá ser la humilde compañera de alguna prima rica ya mayor o, aún peor, vivir con extraños que sean tan intolerablemente tiranos que no puedan soportar vivir con ellos ni siquiera sus propios familiares, incluso esperando a cambio una fortuna. Resulta imposible enumerar las muchas horas de angustia que debe de padecer esta persona. Por encima de los criados y, sin embargo, considerada por ellos una espía; y con el recuerdo constante de su inferioridad en las conversaciones con sus superiores. Si no se rebaja a los halagos, no tiene ninguna posibilidad de ser la favorita; y si alguna visita se percatara de ella y ella, por un momento, olvidara su condición subordinada, es seguro que se le recordará. 

Al ser tan consciente de la falta de amabilidad, es sensible a todo, y llegan a ella muchos sarcasmos que quizás iban en otra dirección. Está sola, privada de igualdad y confianza, y la ansiedad contenida daña su constitución, ya que debe mostrar un rostro animado o será despedida. Depender del capricho de un semejante, aunque es ciertamente muy necesario en esta situación de disciplina, no deja de ser un correctivo muy severo que desearíamos evitar. 

Un profesor de escuela es tan sólo una especie de criado superior que tiene más trabajo que los criados de menor categoría. 

Ser institutriz de jóvenes señoritas resulta igualmente desagradable. Es altamente improbable dar con una madre razonable, y si ésta no lo es, no dejará de criticar para demostrar que no es ignorante, se mostrará molesta si las alumnas no mejoran y enfadada si se aplican los métodos adecuados para que así sea. Los niños las tratan de forma irreverente y a menudo insolente. Mientras tanto, pasa el tiempo y, con él, los ánimos; y cuando la juventud y los años de genio han pasado, no les queda nada de lo que subsistir; o quizá, en alguna extraordinaria ocasión, puede que se les conceda una pequeña asignación, lo que se considera una gran obra de caridad. 

Los pocos oficios que quedan están recayendo paulatinamente en manos de hombres y, ciertamente, no son muy respetables. 

De ‘La educación de las hijas’. Traducción: Cristina López.

‘La educación de las hijas’, ya en preventa

Ya tenemos en preventa La educación de las hijas, de Mary Wollstonecraft. Esta nueva edición de la obra viene prologada por Amelia Valcárcel, que introduce con maestría y lucidez la vida y el contexto histórico de la mujer a finales del siglo XVIII.

La educación de las hijas es una guía de comportamiento, un texto que aconseja no solo acerca de asuntos morales como la benevolencia, sino también acerca de los relacionados con la etiqueta, como el vestir. Este tipo de escritos era extremadamente popular durante el siglo XVIII, en particular entre la clase media emergente, la cual veía en ellos la forma de desarrollar unas costumbres en la clase media que desafiaran el código de comportamiento aristocrático. Algunos fragmentos, como el de la descripción de Wollstonecraft del sufrimiento de la mujer soltera, apuntan a que la escritora no se contentó con simplemente imitar a otros autores.

La obra, escrita cuando tenía 28 años, es considerada un antecedente de Vindicación de los derechos de la mujer, el clásico por el que es conocida Wollstonecraft.

La educación de las hijas, de Mary Wollstonecraft.

‘Del gen al género’, en Torrelavega

El viernes 25 de marzo, Rafael Manrique presentará su ensayo en la librería Dlibros, de Torrelavega. Será a las siete y media de la tarde.

Reeditamos ‘La educación de las hijas’, de Mary Wollstonecraft

La educación de las hijas, de Mary Wollstonecraft.

Agotada la edición que dimos a la imprenta 2010, vamos a poner en abril en circulación una segunda edición mejorada de ‘La educación de las hijas’, de Mary Wallstonecraft.

El libro es un antecente claro de uno de los monumentos del protofeminismo, ‘Vindicación de los derechos de la mujer’.

Prologado por Amelia Valcárcel y con traducción de Cristina López González, este opúsculo es una muestra del pensamiento político de una mujer de 27 años que ya ha pasado por numerosos sinsabores en la vida y que pretende instruir a otras mujeres en lo que la vida les pueda ofrece.

El libro fue escrito en los prolegómenos de la Revolución Francesa y en él está el germen de un pensamiento inconformista y contradictorio, en donde una mujer que defendía la racionalidad fue víctima de las pasiones. Sin embargo, su principal aportación fue sentar las bases de la emancipación de la mujer, algo que nunca se le perdonó, sobre todo tras la publicación de sus Memorias, de una gran sinceridad, que su viudo sacó a la luz tras su muerte.

Mary Wollstonecraft

Mary Wollstonecraft fue madre de Mary Shelley, autora de Frankestein o el moderno Prometeo. Casada con uno de los pilares del movimiento anarquista, William Godwin, y suegra del gran poeta romántico Percy B. Shelley, Wollstonecraft murió días después de dar a luz a Mary, de fiebre puerperales.

Cuando su hija acudía a su tumba, lo hacía con un libro que leía sentada en las inmediaciones. Ese libro era ‘La educación de las hijas’.

‘Del gen al género’: puntos de venta física y online

Aquí os dejamos puntos de venta física y online del libro de Rafael Manrique ‘Del gen al género). Gracias a todos.

El Corte Inglés, FNAC, Casa del Libro, Amazon, Elkar, Santos Ochoa, Agapea Factory (Palma de Mallorca, Málaga), Alibri (Barcelona), Antinous (Barcelona), Cal Rabell (Igualada), Finestres (Barcelona), La Llar del Llibre Centre (Sabadell), Berbiriana (La Coruña), Follas Novas (Santiago de Compostela), Librouro (Vigo), Lune (La Coruña), Ambra llibres (Gandía), Tirant lo Blanch III (Valencia), Ali i Truc (Elche), Antonio Machado (BBAA, Madrid), Berkana (Madrid), Blanquerna (Madrid), Cervantes y Compañía (Madrid), De Mujeres (Madrid), Juan Rulfo (Madrid), La Fábrica (Madrid), Ramón Santiago (Madrid), Marcial Pons (Madrid), Visor (Madrid), Anais (Castor Urdiales), Campillo (Torrelavega), Central (Gijón), Cervantes (Oviedo), Vorágine (Santander), Lagun (San Sebastián), Sancho Panza (Cabezón de la Sal), Taiga (Torrelavega), Unquera (Unquera), Babel (Granada), Lual Picasso (Almería), Luces (Málaga), Picasso (Granada), Rayuela (Málaga), Saltes (Huelva), Yerma (Sevilla), Gallaecia (La Coruña), Paz (Pontevedra), Tanco (Ourense), Letras Corsarias (Salamanca), Santiago Rodríguez (Burgos), Víctor Jara (Salamanca), Margen (Valladolid).

‘Del gen al género’, de Rafael Manrique: un extracto

Desde este lunes tenemos ya a la venta ‘Del gen al género’, el ensayo en el que el psiquiatra Rafael Manrique pretende definir concepto y establecer unos parámetros de discusión para un debate hoy candente en torno a la identidad de género, la sexualidad y el deseo.

Aquí dejamos un extracto, que es parte de la introducción con que arranca el libro:

Un pequeño bimotor aterriza de urgencia en una pequeña y remota isla de la Polinesia en los años de la Segunda Guerra Mundial. Los nativos se acercan al aparato y, cuando consiguen entenderse con el piloto, le preguntan dos cosas acerca del avión: ¿es macho o hembra?, ¿qué come? Sexualidad y alimentación son para ellos la clave de la realidad. Y para nosotros, en buena medida, también. El dilema macho o hembra se formula, ya avanzando el siglo XXI, de forma igualmente importante. Probablemente la respuesta se ha hecho más compleja, pero la pregunta sigue siendo la misma. Sexo, género y deseo son ahora importantes conceptos para todos los seres humanos.

¿Es macho o hembra? 

Este libro pretende ayudar a contestar la pregunta con información y razonamientos que nos sean útiles tanto a nosotros como a los isleños. Ampliaremos su pregunta y su posición al respecto. ¿Es macho o hembra?, ¿cómo se siente con ello?, ¿quién le gusta a usted para el gozo erótico y el apareamiento?, ¿este avión le pone? 

Tal vez los nativos no sepan que por estos temas las mujeres han sufrido una terrible violencia y opresión a lo largo de la historia en todos y cada uno de los lugares de la tierra. ¿Se asombrarán al saberlo?

¿Es macho o hembra? 

Desde el punto de vista actual, en el mundo antiguo la diferenciación era relativamente fácil. En el moderno y el postmoderno, ya no lo es. Lo identitario ha desplazado a lo diferencial. Lo primero es experiencial; lo segundo, analítico. No se trata de posiciones científicas o experimentales ni es un descubrimiento, sino un modo de pensar que en los últimos años se ha hecho oscilante y ha perdido precisión. Machos, hembras… ¿es una diferencia radical?, ¿nos divide en dos grupos esenciales a los seres humanos?, ¿y a los aviones? 

¿Es macho o hembra? 

Insistirán los polinesios al ver que no ofrecemos una respuesta contundente. Y no sé qué pensarán cuando les digamos que, en plena lógica postmodernista, identitaria y democrática, la pregunta hay que planteársela al aeroplano. Pronto sabrán que es frecuente pensar hoy que la verdad es histórica y subjetiva. Que nadie puede hablar por nadie. ¿Qué dirá el chamán?

¿Es macho o hembra? 

Tal vez ellos se sorprendan, y también muchos de nosotros, al saber que el término sexualidad no aparece hasta el siglo XVIII, que es cuando las disciplinas médicas se convirtieron en el discurso legítimo sobre el sexo. Michel Foucault describió de forma brillante, en su Historia de la sexualidad, que fue en ese siglo cuando la sexualidad se toma como base para la elaboración normativa, como elemento de autoconocimiento y como tecnología de poder. Sexualidad, claro está, ya existía antes, pero no un discurso acerca de ella capaz de crear posiciones ideológicas y verdades sobre la esencia de los seres humanos. Esta explicación puede dar la sensación de ser fría y algo siniestra, pero la aparición de la sexualidad como ciencia fue muy importante y positiva, ya que implicó una ruptura con el discurso religioso y moral anterior. Se pasó al territorio de las ciencias naturales y de la biomedicina. Eso solucionó problemas, irracionalidades y tiranías. Fue un avance, pero también creó nuevos problemas. 

¿Es macho o hembra? 

Las definiciones de sexo, sexualidad, elección de objeto, experiencia personal y género vivido han explotado en muchas direcciones y variantes. Algunas obedecen a una mirada más compleja y crítica sobre esas variables humanas. Otras son productos mentales semejantes a la ínsula de Barataria. Se han creado conceptos novedosos que tienen mucho interés y, al tiempo, se han alimentado insensateces. Nosotros, y los isleños del Pacífico, hemos de distinguir entre el grano y la paja. Ambos valiosos, pero para cosas diferentes.

¿Es macho o hembra? 

Alrededor del sexo, del deseo y del género se ponen en juego conceptos importantes para nuestra existencia. Es necesario ser precisos, cautos e intensos. Eso incluye no solo esas tres realidades, sino otras como este texto o el cuidado del avión. Ya Hannah Arendt alertaba del peligro de utilizar categorías de pensamiento que ya no resuenan en el contexto político e histórico corriente. Estos temas han cambiado tanto, desde que se formularon hasta la actualidad, que está resultando difícil establecer categorías y criterios. A veces parece que estamos hablando de cosas que ya no existen. O lo contrario, de cosas que aún no existen. En ambos casos, resuena a algo parecido a aquel suplicio de Tántalo condenado a tener sed, pero que cuando se acercaba al agua esta se retiraba. Nuestras dudas también parecen alejarse en el horizonte a medida que nos acercamos a ellas. Obligan, como señala Linda M. G. Zerilli, a estar en constante alerta. Muy exigente, desde luego, pero de esa manera el pensamiento feminista ha ido ampliando el contenido de lo pensable. Abrió nuevos significados a la experiencia de las mujeres y, por consiguiente, a la de los hombres. Pero los movimientos radicales y exitosos que permitió pueden producir, si no se está atento, teorías meramente especulativas. 

¿Es macho o hembra? 

Plantea Linda M.G. Zerilli que, en la actualidad, hay que elegir entre Simone de Beauvoir o Arendt, entre libertad e identidad. Preferiré ante los nativos optar por la igualdad y la libertad. El feminismo y la izquierda serán más radicales y transformadores si se centran en ellas y se desprenden de los debates epistemológicos que, a veces, recuerdan a aquellas discusiones que hace muchos siglos entretenían a los bizantinos. Ese feminismo, vinculado a la izquierda, estaría basado en la facultad de imaginar y pensar modos nuevos de vida y acción antes que sumergirse en una política de precisiones conceptuales. Zerilli afirma, de nuevo siguiendo a Arendt, que surgiría como un ejercicio de libertad colectivo e históricamente situado. El feminismo centrado en la libertad no se interesa en saber si existen o no las mujeres, sino en transformar, en construir otro mundo, en comenzar de nuevo para ellas y para ellos. 

Personas tan amantes de historias y mitos como los nativos del Pacífico disfrutarán con esta polémica.

¿Es macho o hembra? 

No es extraño que los isleños se pregunten si algo es macho o hembra. No es tarea fácil realizar esa distinción. 

¿Hasta qué punto poseemos un medio objetivo de hacer una proposición empírica? Y no es esta una reflexión meramente teórica, sino una realidad. Por ejemplo, al Comité Olímpico Internacional ese tema le ha venido complicando la vida desde 1968 a la hora de tomar decisiones a ese respecto. Hay personas que tienen aspecto de mujeres y se ven a sí mismas como mujeres, pero tienen cromosomas del sexo masculino. Otras tienen cromosomas femeninos, pero, debido a defectos en la producción hormonal, tienen músculos y genitales masculinos. Otras que tienen dos cromosomas X, pero también un Y. Y así casi ad infinitum. Por ello, numerosas feministas afirman que no existe un criterio definitivo para establecer la diferencia sexual. Y sí que existe, pero no siempre se puede aplicar con precisión. En nuestros encuentros cotidianos hacemos ese juicio fácilmente. El día y la noche no se afectan en su naturaleza por la obvia existencia de atardeceres y amaneceres, cuyo límite es siempre indefinible. Las tribulaciones del Comité Olímpico indican que podemos incluir en una clase a aquellos miembros que no satisfagan las descripciones prototípicas. Significa que cualquier conjunto particular de criterios es elástico y estará sujeto a dudas. Esto no socava la idea básica de que hay algo llamado diferencia sexual que se apoya en datos objetivos y juicios sociales. No hay proposiciones universales ni conclusiones unívocas. Por ejemplo, una actuación de drag queen puede llevar a que una persona se formule preguntas existenciales sobre la identidad de género, otra confirme lo que ya pensaba y una tercera consuma el espectáculo de forma procaz. Todos los caminos son posibles. A ver qué piensan los isleños. 

‘Del gen al género’, un ensayo de Rafael Manrique sobre el sexo, el deseo y la identidad en el siglo XXI

A la venta el 7 de marzo

Género e identidad sexual configuran las bases de este ensayo que toma posición a favor de un feminismo y de una izquierda de la igualdad.

A partir del 7 de marzo tendremos a la venta ‘Del gen al género. Sexo, deseo e identidad en el siglo XXI’, del psiquiatra y ensayista Rafael Manrique.

La relación entre sexo, deseo y género es una de las polémicas más importantes y, a menudo, cargadas de ideología y emocionalidad del siglo XXI. Con frecuencia, esas tres realidades se dan como sinónimos o, lo contrario, como opuestas unas a otras. Es necesario establecer definiciones y precisiones o el avance será imposible.

La biología, la motivación y la experiencia se refieren a dimensiones del ser humano que se van a entender en el marco de un debate entre la igualdad y la identidad. Una parte importante de la izquierda y del feminismo ha venido insistiendo en los últimos años, para bien y para mal, en la identidad, dejando de lado el tema de la igualdad y la justicia.

Este libro realiza un recorrido que va desde las realidades biológicas y genéticas humanas hasta la experiencia de género. Biología y experiencia, conceptualmente bien distintas y ambas importantes.

A continuación, el libro se adentra en explicaciones antropológicas y sociales para acabar analizando los movimientos LGTBIA+ como formas de una experiencia real sin pretender ser cualidad superior o inferior a ninguna otra. Lo queer es un movimiento que se vive, según sostienen sus creadoras, como crítico con la totalidad de las posiciones actuales, incluidas las LGTBIA+. 

El libro argumenta su posición a favor del feminismo y de la izquierda de la igualdad, frente al de la identidad. Es un trabajo personal, pero al tiempo incorpora una gran parte de las aportaciones a este tema del pensamiento y la acción de las personas relevantes en estos campos. Cuando en España y en todo Occidente se están debatiendo políticas y leyes sobre la homosexualidad, la transexualidad o la intersexualidad, este trabajo se ofrece como una visión básica para seguir definiendo con precisión conceptos y acciones.

Rafael Manrique

Rafael Manrique Solana es psiquiatra y doctor por la Universidad de Cantabria. Trabaja en práctica privada en Santander. Sus áreas de trabajo son la psicoterapia y las relaciones amorosas, temas sobre los que ha publicado diversos libros. Las áreas de interés no profesionales son el cine y los viajes, sobre los que asimismo ha publicado varios trabajos. Publicó con esta editorial la novela ‘El Gran Vacío Amarillo’, junto a Silvia Andrés Serna y el ensayo ‘Subversivo’, en colaboración con Begoña Cacho. En solitario ha publicado el ensayo ‘Cásate (o no)’.

La otra cara del sueño americano, vista por Maria Leitner

En 1925, Maria Leitner tiene 33 años, y a bordo del Thuringia parte rumbo a Nueva York. Durante cuatro años recorrerá EE. UU. de norte a sur, así como la costa Oeste: una pequeña ciudad en Pensilvania, Tennessee, Charleston en Carolina del sur, Atlanta en Georgia, Tampa en Florida, Washington son solo algunas de las etapas de su periplo. En los mismos años, otros reporteros recorrían el «nuevo mundo». Alfred Kerr, por ejemplo, en su Yankee-Land (1925) hace un desmedido elogio de las metrópolis americanas; Ergon Erwin Kisch desembarca también en Nueva York en 1929, y pone rumbo a Los Ángeles —donde se encuentra con Upton Sinclair y Charlie Chaplin—, después prosigue a San Francisco, Chicago y Detroit. Fruto de sus viajes será una serie de reportajes reunidos en El paraíso americano, que denuncian el capitalismo y el imperialismo. También Alfons Goldschmidt en 1929, Arthur Holitscher en 1930 y Ernst Toller en el mismo año realizan sus aportes al tema. Frente a ellos, una reportera, ¡una mujer!, viaja por el mundo sola (no hay indicios que permitan suponer que fuera acompañada, y su hermano había muerto en 1925). Lo que le interesa ver en el «país de las oportunidades», en la «tierra prometida» es cómo viven / malviven los asalariados, cómo viven en realidad los empleados, los obreros; para a continuación transmitir nuevos puntos de vista sobre cómo funciona la sociedad estadounidense, y desvelar la otra cara del «sueño americano». El foco de atención de sus reportajes está centrado en las mujeres trabajadoras. Pero también escribe para ellas, para las mujeres alemanas de la República de Weimar, que ven al otro lado del océano la esperanza de una vida mejor, a ellas pretende ofrecer una imagen realista de los EE. UU. La reportera Leitner enviaba a Alemania lo que hoy se denomina reportajes encubiertos, que eran publicados en revistas de amplia tirada.

Maria Leitner
Maria Leitner

Durante años practicó en América el periodismo de investigación, varias décadas antes que el controvertido Günther Wallraff, «el periodista indeseable»; para ello desempeñó al-rededor de 80 empleos (camarera, pinche de cocina, obrera en diferentes fábricas, sirvienta, cocinera, fregona, dependienta, etc.); camuflada entre los más desfavorecidos de la sociedad americana fue testigo del diario racismo frente a la población de color y los latinos, del machismo hacia las mujeres y del menosprecio frente a todos aquellos que no se ajustaran a la ética laboral del puritanismo.
La camaleónica Leitner observa fregona en mano, decora y rellena chocolatinas, clasifica hojas en una tabacalera, se encarga de dar la cena a los hijos de un mafioso contrabandista de alcohol, vigila que nadie se lleve nada en el departamento de confección de unos grandes almacenes; examina el Way of Life de la sociedad americana en Palm Beach, en los clubes de jazz, en una fiesta de pijamas a bordo de un yate, en un club de golf o en un automat, cuya descripción nos evoca al cuadro de Edward Hopper del mismo nombre, y fechado en 1927.

Leitner, en Surinam.

Será la periodista y ensayista Barbara Ehrenreich quien décadas más tarde continúe la labor investigativa de Leitner en los EE. UU. Su Por cuatro duros. Cómo (no) apañárselas en Estados Unidos (2002) es un reportaje undercover sobre sus experiencias como «Global Woman» en el mundo laboral.
Leitner no fechaba las etapas de sus viajes, las informaciones biográficas apuntan a que éstos se realizaron entre 1925 y 1928. Los artículos que regularmente iban siendo publica-dos en la prensa alemana fueron recopilados en el libro titulado Una mujer viaja por el mundo (1932); en él, los reportajes aparecen ordenados según criterios geográficos. La reportera después de cruzar los EE. UU. salta a Centroamérica y Sudamérica, a Venezuela y las islas del Caribe. Y aquí radica la otra gran novedad en su periplo viajero, pues se adentra en zonas y parajes

Habitaci´ón compartida.

herméticamente cerrados, en las no-go areas a las que no se permitía la entrada a ningún periodista: la colonia penal en la Isla del Diablo frente a la Guayana Fran-cesa. Los más terribles y más peligrosos «sujetos» eran deportados por la administración francesa a esta isla. Allí estuvo recluido injustamente durante cinco años Alfred Dreyfus, acusado de delito de alta traición. Era el islote más vigilado, el símbolo del horror. Leitner no menciona el affaire Dreyfus aunque esta serie de crónicas sí se centra en temas de gran complejidad como el crimen, el castigo, los derechos humanos, el poder o la dominación, para a la vez cuestionar el sistema legal imperante. La reportera viaja de isla en isla, de prisión en prisión, comenzando por el Camp de Transportation; hoy, el campo descrito por ella sigue existiendo pero como atracción turística en Saint Laurent-du-Maroni. Para no pocos viajeros y periodistas modernos las prisiones eran un «hot topic»; también Egon Erwin Kisch, por ejemplo, manifestó una cierta obsesión por los reportajes sobre y desde las prisiones en El paraíso americano (1929).

Fregona.

En las tierras centroamericanas y caribeñas, Leitner alude a la historia postcolonial y a la presencia neocolonial. En Venezuela, Haití, Curazao o los campos de diamantes en la Guayana Británica describe cómo las potencias coloniales, los consorcios internacionales, las autoridades e instituciones explotan a la población autóctona y se apropian de los recursos naturales. No se ha podido comprobar, pero parece probable que algunos de estos reportajes fuesen encargo de organizaciones como la Liga Contra el Imperialismo y la Opresión Colonial o la Ayuda Obrera Internacional.
En 1958, la biznieta de Theodor Storm, Ingrid Bachér, realizaría un viaje por Sudamérica, y los reportajes producto del mismo los reúne en Viaje caribeño, una obra que recuerda la singladura de Maria Leitner por las islas centroamericanas.

Desde la terraza de un rascacielos.

Una mujer viaja por el mundo fue pronto traducido a varios idiomas. En la URSS constituyó la base para un manual de aprendizaje de la lengua alemana que se publica-ría a partir de 1936, siendo considerables las múltiples tiradas e reimpresiones que de él se hicieron (25 000 ejemplares en 1936 y 50 000 en 1940).
Una suerte muy distinta tuvo la autora en el «bloque occidental», donde fue olvidada al igual que su obra. Solo en la antigua República Democrática Alemana algunos de sus libros se editaron como ejemplo de «literatura proletaria». Ha sido a partir de 2013 cuando se ha iniciado el rescate literario de esta escritora y reportera, prototipo de la nueva escritora que Erika Mann definía así: «La mujer que hace reportajes, en artículos, obras de teatro o novelas, no se entrega, no escribe con las tripas, escribe sin desnudar el alma; es una escritora que informa en lugar de confesarse.»

Olga García, prologuista y traductora de ‘Una mujer viaja por el mundo’
Restaurante Automat,
Créditos de las imágenes.
Las ilustraciones son Karl Holtz y aparecieron en la revista mensual Uhu:
- Fregona - Uhu 1924/25. Fascículo 12, septiembre, p.11
- Desde la terraza del rascacielos - Uhu 1924/25. Fascículo 12, septiembre, p.13
- Restaurante. Automat - Uhu, Vol. 2 1925/26. Fascículo 3, diciembre, p. 60
- Autómata - Uhu, Vol. 2 1925/26. Fascículo 3, diciembre. p. 63
- Habitación compartida - Uhu, Vol. 4 1927/28. Fascículo 11, agosto, p. 61
La foto de Maria Leitner, de fotógrafo desconocido y acompañada de un hombre no identificado, 
fue hecha en la Guayana neerlandesa (hoy Surinam).
Automat.

Nos-Otras, Todas

‘Nos-Otras, Todas. Feminismo plural’, un ensayo que recoge, desde la experiencia personal y entre la realidad y ficción, el relato de vida de varias mujeres de diferentes edades, procedencias y momentos vitales. La obra se publica dentro de la colección Textos Insólitos, y sus autoras son Adelina Calvo Salvador, Lucía Llano, Ana María Rio y Elena Setién. Las sociedades actuales no pueden entenderse sin las transformaciones sociales que han logrado los movimientos feministas. Más allá de los cambios estructurales desde lo material, cultural, educativo o político este libro recoge, desde la experiencia personal y en un estilo que mezcla realidad y ficción, el relato de vida de varias mujeres de diferentes edades, procedencias y que se encuentran en distintos momentos vitales. Mujeres que afrontan sus éxitos y (sobre todo) sus fracasos y que, desde la interrogación y la sospecha como forma de vida, se preguntan por las relaciones y contextos que les influyen y con los que negocian sus subjetividades. Nos-Otras, Todas. Feminismo Plural es un libro que se ha construido desde el convencimiento de que todos los derechos son para todas las mujeres y de que los movimientos feministas son vanguardia ética y política allí donde emergen. Adelina Calvo Salvador Adelina Calvo Salvador nació en Teruel en el seno de una familia minera y realizó sus estudios de doctorado en Oviedo. Es profesora titular en la Facultad de Educación de la Universidad de Cantabria. Además de las publicaciones propias de su especialidad, ha publicado los libros El salón de los rechazados en esta misma colección y Con lugar a dudas. Hilos y raíces del pensamiento crítico; ¡Jo, qué noches! El cine de los premios Fipresci y Fracasar. Cuestión de método, todos ellos de autoría colectiva. Lucía Llano Martínez Lucía Llano Martínez es doctora en Derecho por la Universidad de Cantabria con una tesis sobre el acceso de las mujeres a la justicia en contextos de países post conflicto, lo que la llevó a vivir en lugares como Bosnia o Camboya. Tras un tiempo dedicada a la Cooperación Internacional, en la actualidad es profesora de Formación Profesional. Es creadora del grupo Desayunos Feministas de Cantabria y del podcast Libroteca en el que cuenta historias sobre librerías y bibliotecas. Ana María Rio Poncela Ana María Rio Poncela cursó estudios de grado y postgrado en la Universidad de Cantabria, donde actualmente realiza su tesis doctoral. Su formación parte de los estudios de Magisterio para, posteriormente, ahondar en aspectos relacionados con la diversidad funcional y el feminismo a través de su participación en diferentes cursos y, especialmente, en espacios de resistencia y activismo social y cultural al margen de las instituciones. Es coautora del libro Fracasar. Cuestión de método publicado en esta misma colección. Elena Setién Ortiz Elena Setién Ortiz estudió Periodismo en la Universidad Complutense de Madrid y varios posgrados sobre desarrollo y género. Se ha especializado en Cooperación Internacional y lleva nueve años en la gestión de proyectos y en labores de comunicación para instituciones públicas y ONGD en países como Brasil, Ghana, India y Guatemala, en este último bajo un programa de la AECID (Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo). Actualmente trabaja como técnica de proyectos en una ONGD de Cantabria.

Puntos de venta de ‘Nos-Otras, Todas’

Nos-Otras, Todas
Nos-Otras, Todas

Os dejamos una relación de librerías y canales de venta online en donde podéis encontrar el ensayo-narración escrito por Adelina Calvo, Ana María Rio, Elena Setién y Lucía Llano.

El Corte Inglés, FNAC, Casa del Libro, Amazon, Abacus, Elkar, Laie, Santos Ochoa, Agapea Factory (Palma Mallorca, Málaga), La llar del llibre (Sabadell), Publics (Denia), Antonio Machado (BB AA, Madrid), De Mujeres (Madrid), El Aleph (Madrid), Lex Nova (Madrid), Ramón Santiago (Madrid), Mujeres y Compañía (Madrid), Oriental (Madrid), Cervantes (Oviedo), Vorágine (Santander), Lagun (San Sebastián), Lual Picasso (Almería), Luces (Málaga), Picasso (Granada), Pléyades (Cáceres), Rayuela (Málaga), Agapea (La Orotava), Casa del lector (Las Palmas de Gran Canaria), Librería de Mujeres (Sta. Cruz de Tenerife), Puerta de Tannhauser (Cáceres, Plasencia), Berbiriana (A Coruña), Follas Novas (Santiago), Lila de Lilith (A Coruña), Paz (Pontevedra), Versus (Vigo), Letras Corsarias (Salamanca), Pastor (León), Santiago Rodríguez (Burgos), Valderas (León), Víctor Jara (Salamanca), Margen (Valladolid).

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