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‘En Venecia’, presentación en Santander

Un viajero de nombre desconocido emprende su enésima estancia en Venecia y encuentra en el palacete en que se aloja un viejo manuscrito con anotaciones de 10 lugares de singular interés de la ciudad. Son lugares que el viajero visita. Estando a la vista de todos, pertenecen a la misteriosa escritora y al viajero, que complementa, y apropia, las observaciones de aquella hechas un siglo antes. Todo ello lo relata la voz narradora de Rafael Manrique, psiquiatra y viajero impenitente.

Muchos son los que piensan que Venecia tal vez sea la más hermosa ciudad del mundo. Su belleza además de conmovernos puede transformarnos. Para eso hay que visitarla el tiempo suficiente o hacerlo varias veces. Recorrerla por los sitios conocidos y desconocidos. Con objetivo y deambulando. Hay, claro está, calles, plazas o edificios que se cuentan entre los más bellos que la humanidad ha podido crear pero cada uno de sus rincones, incluso esos un tanto abandonados y que necesitan con urgencia rehabilitación, son capaces de envolvernos en esa belleza inusual. Ecos de Bizancio y Samarcanda se intuyen en cada esquina.

En Venecia, guiados a través de un borrador de viaje escrito alrededor de los años 20 del siglo XX y encontrado al azar, se propone un recorrido estético, histórico, sensitivo y reflexivo por 10 lugares que no son los más conocidos ni extravagancias de diletantes. Apenas cabe posar la vista en lugar alguno que no esté saturado de arte, cultura, historia, anécdotas, diseño urbano, política, sexo, poder, intrigas o dinero. A través de ellos, de sus habitantes y visitantes de entonces y de ahora se introduce al lector en la Venecia más antigua y en la del siglo XXI.

Este es un libro que puede leerse antes de ir, durante la visita, usándolo como guía, o a la vuelta. Serán lecturas muy diferentes. También será necesario que se visite en pequeña compañía. Con aquella persona que sea, o pueda ser, el amor de su vida o, al menos, con alguien cercano y amable. Como máximo un grupo mínimo pero también en soledad, por unos días o por una tarde. Lo que sea suficiente para valorar cómo en un lugar casi imposible, una laguna pantanosa, se construyó una ciudad capaz, decía Joseph Brodsky, de embellecer el futuro de la humanidad. Así se observará cómo el tiempo, el espacio, las distancias, los objetos, pequeños como un pendiente o enormes -como los edificios de las Procuradorías-, o los inefables efectos de la luz en las esquinas o los puentes, tienen una lógica y una belleza diferente y transformadora.

Este libro es una descripción de un método estético de conocimiento, es una guía de viaje y es la confluencia de dos historias de amor, con Violetta y Ella, que no pudieron ser. Una dificultad correspondiente a la de hacerse cargo de las ambivalencias de la sabiduría, erotismo, misterio, vanidad, elegancia y poder que permean los lugares que este libro propone conocer: La biblioteca Marciana, la iglesia de San Zacarías, la escuela de los dálmatas, el Campo dei Mori, el puente Chiodo, o la corte seconda del Milion son, entre otros, las singularidades de la Venecia que este libro propone.

Rafael Manrique

Rafael Manrique Solana es psiquiatra y doctor por la Universidad de Cantabria. Trabaja en práctica privada en Santander. Sus áreas de trabajo son la psicoterapia y las relaciones amorosas, temas sobre los que ha publicado diversos libros. Las áreas de interés no profesionales son el cine y los viajes, sobre los que asimismo ha publicado varios trabajos. Publicó con esta editorial la novela ‘El Gran Vacío Amarillo’, junto a Silvia Andrés Serna y el ensayo ‘Subversivo’, junto a Begoña Cacho. También es autor de los ensayos ‘Cásate (o no)’ y ‘Del gen al género’.

En el Campo dei Mori, Cannaregio: Tintoretto

[…] Al final de la plaza, tras pasar el puente, la iglesia de la Madonna dell’Orto guarda la tumba de Tintoretto. Está enterrado entre varias de sus obras. Por muy muerto que se esté, ha de dar morbo este detalle de pasar la eternidad en medio de tus cuadros. Asimismo, la casa en la que vivió y murió el pintor está a pocos metros de la plaza. Hoy, justicia poética, es una escuela de pintura. La iglesia, según he leído, fue muy dañada en las inundaciones de 1966 y luego reconstruida por una institución británica dedicada a la salvaguarda de Venecia. ¡Qué tiempos aquellos con ese tipo de instituciones! Es pequeña y delicada. Su estilo tiene la apariencia gótica, pero ya hay algunos detalles que anuncian el Renacimiento. En ella hay varias y buenas obras de Tintoretto.
Particularmente me gusta ‘La presentación de la Virgen en el templo’. Un lienzo que, contrariamente a lo que solía, realizó nada menos que en tres años. Es un tema tocado por otros pintores y, en especial, por Tiziano, su maestro un tiempo muy breve. Sorprende la enorme diferencia entre la versión de uno y otro. Compare el lector. Comparten el tema, la idea y hasta la composición, pero el resultado es totalmente diferente, siendo ambas obras maestras. Donde Tintoretto plasma el movimiento y guía la mirada del espectador casi con lógica cinematográfica, Tiziano es institucional y posado; donde Tintoretto es rápido, vibrante e inacabado, Tiziano es fuerte y solemne; donde Tintoretto ve un acontecimiento, Tiziano ve un acto; donde Tintoretto dibuja una niña decidida, Tiziano pinta una prudente; donde Tintoretto es conmovedor, Tiziano es refinado. En ambas versiones vemos la elegancia radiante de la niña subiendo por la escalera y la vista lateral, ya que ella no está en el primer plano, pero claramente señalada e iluminada de forma que adquiere más dramatismo y un contenido narrativo muy poderoso.
Al hilo de esta comparación, recuerdo que Tiziano expulsó de su taller al joven discípulo Tintoretto. Quizá vio en él a un temible competidor. También la intromisión y el atrevimiento del pintor, sin duda, ayudó. «Tintoretto es Venecia», dijo Jean Paul Sartre.

En Venecia, Rafael Manrique
Em Venecia, Rafael Manrique.

Lugares para perderse en Venecia: la selección de Rafael Manrique

En Venecia, de Rafael Manrique.

Puede haber otros lugares, pero estos 10 son los seleccionados por Rafael Manrique para visitar Venecia de un modo muy especial. Son lugares para perderse en un sentido literal:

  • Biblioteca Marciana, San Marcos
  • Scuola San Giorgio degli Schiavoni, San Marcos
  • Cementerio de San Michele, Cannaregio
  • Puente Chiodo, Cannaregio
  • Cripta de la iglesia de San Zacarías, Castello
  • Sala Apollinea Maggiore. La Fenice, San Marcos
  • Pozo de San Boldo, San Polo
  • Campo Dei Mori, Cannaregio
  • Patio Corte Seconda del Milion, Cannaregio
  • Barrios alrededor de la iglesia de Sant’Eufemia, Giudecca
Rafael Manrique, en Venecia
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