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De las muchas Venecias, por Rafael Manrique

El Festival de Venecia, que se celebra estos días en la Serenissima, vuelve a traer a la palestra una ciudad que es, como define Rafael Manrique, nuestro autor de En Venecia, una obra maestra. Nada en el mundo se le parece, nada en el mundo es más bello. Una ciudad salida de la mano del hombre, que no estaba en la naturaleza, pero que es naturaleza si el hombre la construyó. Una ciudad que, como los grandes héroes del pasado, no está llamada a perdurar.

Os dejamos un fragmento de su libro:

Es inexacto usar aquí el singular, más propio sería hablar de Venecias: una fantasmal, otra real, otra histórica, otra literaria, otra imaginaria, otra delirante, otra condenada…; tal vez por eso es inagotable. Se puede saltar de una a otra. Y todas son completas y raras y capaces de resonar con eficacia en eso que sea el alma humana. Nunca creo haberla comprendido, a Venecia, digo; al alma, aún menos. Y nunca tengo bastante como para no desear volver una y otra vez. Es lo que pasa con las obras maestras, siempre están por delante de uno. Y, aunque se encuentra en declive desde hace ya cientos de años, conserva intacto su encanto delicado, frágil y bello. Supongo que es su excepcionalidad lo que la hace tan conmovedora, lo que me ata a ella. O tal vez sea esa debilidad, esa fragilidad que ahora tiene. Su belleza deslumbrante la aleja de nosotros, pero su vulnerabilidad la acerca. Es una ciudad que produce más sensaciones de las que se pueden gestionar. Las calles, las plazas, las iglesias, los palacios están hechos de una mezcla coherente y armónica de mármoles de varias tonalidades y bellos ladrillos rojos…; y, sobre todo, canales. Y puentes. Ha habido más lugares así. Dicen las crónicas que Tenochtitlán, la capital azteca que vieron los españoles al llegar al Nuevo Mundo, también era muy hermosa. Viajeros por China describieron también ciudades con canales y bellos edificios. Lo que la diferencia de ellas es que a esta resulta fácil acceder. Las otras ya no existen. Dejando al margen este crudo realismo, lo que nos conmueve aquí es la acumulación en una laguna, donde el mar Adriático forma una elegante media luna con Europa, de estilos arquitectónicos y urbanísticos entre oriental, occidental, mítico y poético de una belleza inefable. De ahí surge una ciudad distinta a todas. La atmósfera, el ambiente no es el del Estambul otomano e islámico ni el de las viejas ciudades europeas medievales o monumentales, siempre con una referencia final a Roma. 

Es una ciudad que produce más sensaciones de las que se pueden gestionar

Rafael Manrique, En Venecia
En Venecia, de Rafael Manrique.

Una clase social que empieza a sentirse segura, poderosa y rica va creando un tipo de ciudad que más bien se vincula con Bizancio o, más exactamente, a una forma idealizada de ella, más imaginaria que real. El resultado es que Venecia posee elementos bizantinos, romanos, medievales, barrocos, renacentistas, incluso los siglos XX y XXI empiezan a asomarse a sus canales, lo que contribuye aún más a esa mezcla fantásticamente acertada que es esta ciudad. Es como si, de forma invisible pero real, contuviera la esencia de toda ciudad humana.

Carnaval de Venecia. © Frank Kovalchek, Anchorage, Alaska, USA

‘En Venecia’, presentación en Santander

Un viajero de nombre desconocido emprende su enésima estancia en Venecia y encuentra en el palacete en que se aloja un viejo manuscrito con anotaciones de 10 lugares de singular interés de la ciudad. Son lugares que el viajero visita. Estando a la vista de todos, pertenecen a la misteriosa escritora y al viajero, que complementa, y apropia, las observaciones de aquella hechas un siglo antes. Todo ello lo relata la voz narradora de Rafael Manrique, psiquiatra y viajero impenitente.

Muchos son los que piensan que Venecia tal vez sea la más hermosa ciudad del mundo. Su belleza además de conmovernos puede transformarnos. Para eso hay que visitarla el tiempo suficiente o hacerlo varias veces. Recorrerla por los sitios conocidos y desconocidos. Con objetivo y deambulando. Hay, claro está, calles, plazas o edificios que se cuentan entre los más bellos que la humanidad ha podido crear pero cada uno de sus rincones, incluso esos un tanto abandonados y que necesitan con urgencia rehabilitación, son capaces de envolvernos en esa belleza inusual. Ecos de Bizancio y Samarcanda se intuyen en cada esquina.

En Venecia, guiados a través de un borrador de viaje escrito alrededor de los años 20 del siglo XX y encontrado al azar, se propone un recorrido estético, histórico, sensitivo y reflexivo por 10 lugares que no son los más conocidos ni extravagancias de diletantes. Apenas cabe posar la vista en lugar alguno que no esté saturado de arte, cultura, historia, anécdotas, diseño urbano, política, sexo, poder, intrigas o dinero. A través de ellos, de sus habitantes y visitantes de entonces y de ahora se introduce al lector en la Venecia más antigua y en la del siglo XXI.

Este es un libro que puede leerse antes de ir, durante la visita, usándolo como guía, o a la vuelta. Serán lecturas muy diferentes. También será necesario que se visite en pequeña compañía. Con aquella persona que sea, o pueda ser, el amor de su vida o, al menos, con alguien cercano y amable. Como máximo un grupo mínimo pero también en soledad, por unos días o por una tarde. Lo que sea suficiente para valorar cómo en un lugar casi imposible, una laguna pantanosa, se construyó una ciudad capaz, decía Joseph Brodsky, de embellecer el futuro de la humanidad. Así se observará cómo el tiempo, el espacio, las distancias, los objetos, pequeños como un pendiente o enormes -como los edificios de las Procuradorías-, o los inefables efectos de la luz en las esquinas o los puentes, tienen una lógica y una belleza diferente y transformadora.

Este libro es una descripción de un método estético de conocimiento, es una guía de viaje y es la confluencia de dos historias de amor, con Violetta y Ella, que no pudieron ser. Una dificultad correspondiente a la de hacerse cargo de las ambivalencias de la sabiduría, erotismo, misterio, vanidad, elegancia y poder que permean los lugares que este libro propone conocer: La biblioteca Marciana, la iglesia de San Zacarías, la escuela de los dálmatas, el Campo dei Mori, el puente Chiodo, o la corte seconda del Milion son, entre otros, las singularidades de la Venecia que este libro propone.

Rafael Manrique

Rafael Manrique Solana es psiquiatra y doctor por la Universidad de Cantabria. Trabaja en práctica privada en Santander. Sus áreas de trabajo son la psicoterapia y las relaciones amorosas, temas sobre los que ha publicado diversos libros. Las áreas de interés no profesionales son el cine y los viajes, sobre los que asimismo ha publicado varios trabajos. Publicó con esta editorial la novela ‘El Gran Vacío Amarillo’, junto a Silvia Andrés Serna y el ensayo ‘Subversivo’, junto a Begoña Cacho. También es autor de los ensayos ‘Cásate (o no)’ y ‘Del gen al género’.

‘Un millón de pasos. Las vueltas por el mundo de un tipo corriente’, de Álvaro Machín, ya a la venta

Un millón de pasos, de Álvaro Machín.

A partir del 23 de mayo ya tendremos a la venta en toda España ‘Un millón de pasos. Las vueltas por el mundo de un tipo corriente’, un libros de viajes, de andanzas, de experiencias y de reflexiones del periodista de Santander Álvaro Machín, con prólogo de la también periodista Marta San Miguel e ilustración de portada de Pedro Sainz Guerra.


«¡Yo no viajo para llegar a ningún sitio. Lo hago tan solo por el placer de ir!», dijo el autor de ‘La isla del tesoro’. A Robert Louis Stevenson le gustaba viajar y contar historias, algo que comparte con Álvaro Machín, periodista de Santander. ‘Un millón de pasos. Las vueltas por el mundo de un tipo corriente’ es justo una recopilación de itinerarios y crónicas en carne propia.

No es una guía de viajes ni los relatos que escribiría el protagonista de ‘El último superviviente’. Es la colección de anécdotas, personajes y experiencias a lo largo de unos cuantos años de camino de un tipo corriente que lleva en la maleta, sobre todo, curiosidad. Relatos de andar por algo lejos de casa. Uzbekistán, Camboya, las carreteras de Benín, los vagones del Transiberiano, un par de timadores en Tiananmén o el balcón de un restaurante en Torun (Polonia). De los destinos, de las distintas compañías, de los motivos y del ánimo que envuelve cada fecha hay detalles en los relatos de cada capítulo.

El autor

Álvaro Machín (Santander, 1976) ha vivido siempre cerca de las vías del tren. Desde niño, le gustaron las historias de viajeros. Para escribir crónicas se fue a Bilbao a estudiar Periodismo y, siendo un crío, empezó unas prácticas en El Diario Montañés. AllÌ sigue practicando su profesión desde entonces, una labor que ha compaginado con etapas en la radio (COPE y Punto Radio), en televisiones locales de Cantabria y como profesor de Redacción de otros aprendices de periodista. Ganador del Premio periodístico Langarita y del Solidarios ONCE en Cantabria.

Librerías y canales de venta online donde se puede encontrar ‘En Venecia’, de Rafael Manrique

No son todas donde está, pero sí que ‘En Venecia’, de Rafael Manrique, está en todas estas librerías:

FNAC, Casa del Libro, Amazon, Troa, Elkar, Santos Ochoa, Cálamo (Zaragoza), Agapea Factory (Palma de Mallorca), Altair (Barcelona), Finestres (Barcelona), La Llar del Llibre Centre (Sabadell), La Mulassa Nova (Vilanova i la Geltrú), La Viatgeria (San Antoni de Calonge, Girona), Viñolas Llibres & Viatges (Figueres), Cantón 4 (Ferrol), Follas Novas (Santiago de Compostela), Lume (A Coruña), Noviembre (Benicassim), París Valencia 3 (Valencia), Popular Libros )Albacete), Antonio Machado (Salesas, Madrid), El Aleph (Madrid), Le Librería (Madrid), Marcial Ponso (Madrid), Visor (Madrid), Anais Libros (Castro Urdiales), Binario (Bilbao), Cervantes (Oviedo), Donosti (Donostia), Vorágine (Santander), La Librería de Bolsillo (Gijón), Sancho Panza (Cabezón de la Sal), Walden (Pamplona), Agapea Factory (Málaga), Agrícola de Jerez (Jerez de la Frontera), Babel (Granada), Lual Picasso (Almería), Luces (Mälaga), Mapas y Compañía (Mälaga), Picasso (Granada), Isla de Papel (Sevilla), El árbol de las Letras (Valladolid), Galatea (León), Letras Corsarias (Salamanca), Víctor Jara (Salamanca), Margen (Valladolid), Santos Ochoa (Salamanca), Biblos (Lugo), Kathedra (Ourense), Couceiro (Santiago de Compostela), Paz (Pontevedra), Tanco (Ourense), Versus (Vigo), Santos Ochoa (A Coruña), Taiga (Torrelavega), Malvasía (Santiago de Compostela).

En Venecia, de Rafael Manrique

En el Campo dei Mori, Cannaregio: Tintoretto

[…] Al final de la plaza, tras pasar el puente, la iglesia de la Madonna dell’Orto guarda la tumba de Tintoretto. Está enterrado entre varias de sus obras. Por muy muerto que se esté, ha de dar morbo este detalle de pasar la eternidad en medio de tus cuadros. Asimismo, la casa en la que vivió y murió el pintor está a pocos metros de la plaza. Hoy, justicia poética, es una escuela de pintura. La iglesia, según he leído, fue muy dañada en las inundaciones de 1966 y luego reconstruida por una institución británica dedicada a la salvaguarda de Venecia. ¡Qué tiempos aquellos con ese tipo de instituciones! Es pequeña y delicada. Su estilo tiene la apariencia gótica, pero ya hay algunos detalles que anuncian el Renacimiento. En ella hay varias y buenas obras de Tintoretto.
Particularmente me gusta ‘La presentación de la Virgen en el templo’. Un lienzo que, contrariamente a lo que solía, realizó nada menos que en tres años. Es un tema tocado por otros pintores y, en especial, por Tiziano, su maestro un tiempo muy breve. Sorprende la enorme diferencia entre la versión de uno y otro. Compare el lector. Comparten el tema, la idea y hasta la composición, pero el resultado es totalmente diferente, siendo ambas obras maestras. Donde Tintoretto plasma el movimiento y guía la mirada del espectador casi con lógica cinematográfica, Tiziano es institucional y posado; donde Tintoretto es rápido, vibrante e inacabado, Tiziano es fuerte y solemne; donde Tintoretto ve un acontecimiento, Tiziano ve un acto; donde Tintoretto dibuja una niña decidida, Tiziano pinta una prudente; donde Tintoretto es conmovedor, Tiziano es refinado. En ambas versiones vemos la elegancia radiante de la niña subiendo por la escalera y la vista lateral, ya que ella no está en el primer plano, pero claramente señalada e iluminada de forma que adquiere más dramatismo y un contenido narrativo muy poderoso.
Al hilo de esta comparación, recuerdo que Tiziano expulsó de su taller al joven discípulo Tintoretto. Quizá vio en él a un temible competidor. También la intromisión y el atrevimiento del pintor, sin duda, ayudó. «Tintoretto es Venecia», dijo Jean Paul Sartre.

En Venecia, Rafael Manrique
Em Venecia, Rafael Manrique.

Presentación de ‘Beirut’ en La Vorágine

Flyer de presentación de 'Beirut' en La Vorágine

‘El gran vacío amarillo’ en La Línea del Horizonte

La web especializada en viajes dedica un artículo, ‘el paisaje vacío’, a el libro escrito por Silvia Andrés y Rafael Manrique y dice entre otras cosas «La Torá, la Biblia y el Corán, son literatura del desierto; como los libros de Theodor Monod y Paul Bowles, como los westerns y como ‘El gran vacío amarillo’, una novela escrita por Silvia Andrés y Rafael Manrique, quienes demuestran conocer a la perfección el desierto (si es que eso, en el caso del Sahara, es posible…)».

Aquí tenéis el enlace de la página y el resto del artículo para que lo podáis leer tranquilamente.

El paisaje vacío _ La Línea del Horizonte

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